C. G. - PONTEVEDRA
Unos 300 casos al año que se tramitaban hasta el momento en Pontevedra pasarán a hacerlo, a partir del 31 de diciembre, en el nuevo juzgado de lo Mercantil que se ubicará en Vigo.
El cálculo se hace en base a los números que maneja el Consejo General del Poder Judicial, que apunta a que más de 35% de los casos tramitados el pasado año procedían del partido judicial de Vigo, y a las estadísticas del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que señalan que el pasado año los dos juzgados pontevedreses asumieron un total de 832 asuntos del orden Mercantil.
Unas cifras que desde Pontevedra ya se utilizaron en distintas ocasiones tanto por el Colegio de Abogados como el de Procuradores para defender que los dos juzgados de la capital estaban asumiendo de forma correcta el volumen de asuntos que se generan en la provincia, cuestionando así la necesidad de crear una tercera sala en la provincia. Una observación que, por cierto, ratificó en su última memoria el propio TSXG (que solicitó la ubicación del Mercantil en Vigo) al señalar que ambos juzgados tenían un comportamiento “óptimo”. Además, lanzaban críticas sobre un posible colapso del nuevo juzgado vigués al tener que responder a la avalancha de concursos en época de crisis procedentes de un partido judicial como el de Vigo, con una intensa presencia industrial.
Ayer, la delegada territorial de la Xunta en Vigo, Lucia Molares; junto con el director xeral de Xustiza, Juan José Martín; y el juez decano de Vigo, Jaime Bardají, visitaron las dependencias del edificio de juzgados en donde desarrollará su actividad el nuevo órgano judicial. El juez decano reconoció que este juzgado “quizá lleve un poco más de carga que los dos que hay en Pontevedra” y recordó que atenderá a un área de 300.000 y que supone el 40% de la actividad mercantil, industrial y económica de la provincia.
Incremento de asuntos
En el lado positivo, la ubicación del nuevo juzgado de lo Mercantil en Vigo vendrá a liberar todavía más los dos existentes en la capital que han visto como a partir del 31 de diciembre no deberán asumir los casos procedentes de la ciudad olívica.
Esto también permitirá a estas dos salas aligerar la importante carga de trabajo que, pese a su buen funcionamiento, asumirán a lo largo del presente ejercicio, en el que la crisis se está haciendo más patente al sumar ya en el primer trimestre del año 45 asuntos más que en todo el pasado ejercicio.