N. D. - PONTEVEDRA
Hace apenas dos semanas, días antes del inicio del curso escolar, los trece comedores de los colegios públicos de Pontevedra apenas contaban con inscripciones, alrededor de 300 sobre un total de 1.200 plazas. Las dudas de los padres sobre la continuidad de las subvenciones de la Xunta (cada menú ronda los cinco euros) frenó durante días la demanda de un servicio que hasta el curso pasado estaba completo. El reciente anuncio de la Consellería de Educación de que los fondos para estas ayudas se elevarían un 10% ha disparado las inscripciones y en la actualidad los trece comedores (que ofrecen en servicio a quince colegios) ya cuentan con 727 usuarios confirmados, es decir, más del 60% de sus plazas totales.
Este asunto fue uno de los analizados ayer por la directiva de la Federación Provincial de Asociaciones de Padres, que repasó las incidencias del inicio del curso. La demanda de los comedores escolares ha ido pareja a la del plan Madruga (que ofrece desayunos a los alumnos para que los padres puedan cumplir el horario laboral), que cuenta ya con más de 350 anotados, para un total de 400 plazas.
En todo caso, María José Rodríguez, presidenta de la federación, explicó ayer que "aunque el presupuesto para los comedores aumentará, aún no sabemos cuanto recibirá cada uno ni si en ese reparto entran los colegios privados o concertados. En este último caso, tocaría a menos por centro", de ahí que aún quede un 40% de plazas libres. No obstante, hasta que se normalicen los horarios y las actividades extraescolares, la demanda no aumenta.
En la reunión de ayer se analizó también la polémica sobre los libros de texto y se considera "beneficioso para todos" el acuerdo entre la consellería y los directores de los centros, por el que será la Xunta la que tramite las ayudas que soliciten los padres. La federación no dispone de datos exactos sobre el número de peticiones, pero todo apunta a que "es muy elevado".