VÍCTOR MÉNDEZ - PONTEVEDRA
La reunión que mantuvieron ayer los representantes sindicales con los responsables de la constructora Casas Novas desveló la peor de las previsiones para los trabajadores: la empresa que lidera Ricardo Mirón se acogerá a la Ley Concursal y propondrá dos ERE, uno extintivo y otro temporal, "con el fin de sacar adelante tres o cuatro obras que tienen pendientes para después echar el cierre", declaran.
El expediente de regulación de empleo con carácter extintivoconcluirá, según la Confederación Intersindical y Comisiones Obreras, en la rescisión del contrato de 25 trabajadores, "prácticamente a metade do persoal", afirman. Casas Novas cuenta actualmente con 59 empleados en nómina, que por el momento apenas tienen retrasos en el cobro de sus salarios, "sólo una paga extra", según apuntan desde Comisiones. Los trabajadores, que ayer declaraban que "mentres nos paguen, nós seguiremos traballando", recibieron la noticia con estupor, al ver que el cierre de la empresa es inminente.
"Casas Novas está abocada ó cierre, está nunha situación terminal", declara Xaquín Agulla, responsable del área laboral del sindicato CIG, que cuenta con mayoría en el Comité de Empresa de la firma.
CC OO, por su parte, se ha visto obligada a cambiar su discurso de ayer, en el que Marina Torres se mostraba "optimista" ante la situación que se había planteado, aduciendo que la firma que lidera el presidente de la Cámara de Comercio es una "empresa de renombre en Pontevedra", y aventurando que "se va a solucionar la situación".
Tras la reunión de ayer, a la que acudió Juan Fajardo en representación del citado sindicato, las declaraciones de CC OO eran bien distintas.
"Esto dende logo non é unha aposta polo emprego, sinon que o fan para sacar adiante as tres ou catro obras que lles quedan por aí pendientes", afirmó.
Las características de los ERE que la empresa piensa plantear a los trabajadores el miércoles, fecha para la que está fijada la siguiente reunión con las centrales sindicales, invitan a pensar de ese modo. En primer lugar, a cerca del 50 por ciento de la plantilla se le rescindirán sus contratos de forma inmediata (ERE extintivo) mientras que se le mantendrán temporalmente al resto (34 empleados).
El responsable de la empresa, el también presidente de la Cámara de Comercio, Ricardo Mirón, todavía no se ha pronunciado públicamente sobre la situación. Fuentes sindicales cifran en unos 8 millones de euros la deuda de Casas Novas, una cantidad que ha llevado al dirigente a acogerse a la Ley Concursal. Por desgracia, este paso supone la antesala de la desaparición de la firma en la mayor parte de los casos.