P.G. - PONTEVEDRA
Luis y Verónica proceden de Ibiza y se encuentran de visita en Pontevedra, ciudad que les ofreció ayer la oportunida de disfrutar de una de sus "joyas" gastronómicas. Una botella de ribeiro, con raciones de langostinos, cigalas y almejas a la plancha fue su selección en la primera edición de la feria "Pontemarisco", que abrió ayer sus puertas en la plaza del Teucro.
Resguardados de la lluvia bajo una carpa la pareja disfruta de los manjares junto a los otros 150 comensales que ayer estrenaron este certamen, que estará abierta hasta el domingo en horario de 12.00 a 16.00 horas por la mañana y de 19.30 horas a la medianoche.
La carpa, con capacidad para albergar a 300 comensales, fue bien recibida por asistentes, que acudían fluidamente a la barra de esta empresa familiar gestionada por Carlos y Jorge Padín, padre e hijo, procedentes de O Grove.
Entre los 200 kilos de marisco reservados para la apertura de la feria los más apreciados por el consumidor son los preparados a la plancha como las navajas, las zamburiñas o los langostinos con unos precios que rondan entre los 7,50 euros y los 9 euros la ración, así como el arroz de marisco. "Pontemarisco" ofrece también rodaballo, nécoras, empanadas, pulpo, vieiras, etc. Un amplio repertorio de productos a precios asequibles aunque "la crisis se nota" , asegura Jorge: "Las nécoras por ejemplo se venden menos que otros años" .
La actividad, que se celebra en colaboración con el concello, tiene buenas perspectivas para el fin de semana, momento en que se espera una mayor afluencia de público y, en cuyo caso, si el tiempo acompaña se colocará un terraza en la plaza, a la entrada de la carpa.
"Pontemarisco" se convierte así en el preludio de la festa de O Grove que se celebra en octubre. Una cata a menor escala de la tradicional feria y una oportunidad para disfrutar de un productos fresco y de calidad evitando las grandes aglomeraciones ya que como asegura Jorge Padín, "compramos al momento, todas las mañanas vamos a las lonjas y al mercado".