F. MARTÍNEZ - PONTEVEDRA
La Xunta de Galicia se suma a la propuesta de la Comunidad Autónoma de Madrid de otorgar a los profesores la consideración de "autoridad pública" –como los policías o los jueces–, si bien entiende que esta medida debe enmarcarse en un plan de educación más amplio, cuya definición demanda al Gobierno central. Lo explicó el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, en la apertura del curso escolar en Educación Secundaria, Bachillerato, Ciclos Formativos y Educación Especial, cuyo acto solemne se celebró ayer en el instituto Luis Seoane de Monte Porreiro.
"Paréceme unha boa iniciativa, hai que devolverlle esa autoridade á figura do ensinante", declaró el responsable autonómico de Educación, al ser preguntado sobre el proyecto de la presidenta de la comunidad de Madrid. Para Vázquez Abad, más que otorgar el estatus de "autoridad pública" a los docentes, se hace necesario "poñer en valor" la consideración social del profesor, referido a "o respecto e o que a figura do ensinante significaba antes nas nosas vidas", argumentó el conselleiro.
El responsable autonómico asume la iniciativa de Esperanza Aguirre, pero matiza que debe enmarcase en un conjunto de medidas, un plan general de educación que, según Vázquez Abad, "o ministerio parece que non ten intención de poñerse en serio con él". En ese proyecto de reforma de la enseñanza que propugna el responsable gallego de Educación debe integrarse –explica Vázquez– la fórmula para "devolverlle a autoridade á figura do ensinante".
En lo que se refiere al ámbito de Galicia, el conselleiro aclaró que se reunirá con los sindicatos para tratar la cuestión. Vázquez Abad considera que la sociedad en general y el sector docente en particular valoran como "acertada" la medida propuesta por la presidenta madrileña.
El conselleiro de Educación aludió también a la polémica con los directores de centros de enseñanza que critican la "falta de información" y el "descontento generalizado" sobre la tramitación de ayudas a la compra de libros de texto. Vázquez afirmó que los docentes críticos con este proceso son una minoría, que trata de "politizar" la cuestión. El conselleiro pidió por ello a los directores que colaboren en la aplicación de esta medida para ayudar a las familias más necesitadas, si bien afirmó que la mayoría de los responsables de los más de 1.500 centros escolares de la comunidad ya lo están haciendo.
El curso se abrió ayer en Secundaria, al igual que en Infantil y Primaria los días previos, con "total normalidade", aseguró el titular de Educación. De hecho, Vázquez afirmó que se trata del inicio de curso "con menores incidencias" de los últimos años. Los problemas han sido "contados y puntuales", aseveró el conselleiro, y en algunos casos de "índole política", entre los que señaló la concentración de docentes y representantes sindicales de CIG, CC OO, UGT y STEG (unas sesenta personas en total) realizada ayer a las puertas del Luis Seoane.
A las demandas de los sindicalistas y docentes (en el exterior del centro), referidas al nuevo decreto del gallego y la reducción de inversiones públicas en la enseñanza, se sumó, en el acto oficial de apertura del curso, las del alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores.
El regidor declaró en su discurso que "a crise non pode ser excusa para recortes económicos, materiais ou de persoal nun servizo público fundamental para o benestar, a calidade de vida e o progreso dunha nación. Se hai recursos públicos para salvar a banca ou a produción de automóbiles, máis debería haber para que funcionen a pleno rendimento as factorías de coñecemento". Lores reclamó además que las escuelas sean también un espacio para "coñecer e amar a nosa cultura, a nosa identidade, nunha relación de convivencia e respecto con outras culturas e pobos. O estudo da nosa historia, o ensino da nosa lingua e na nosa lingua constitúe un valor central que tamén debe ser promovido (...) e non se trata de impoñer nada, senón de poñer no seu lugar a lingua propia, como reza o Estatuto, deste país milenario".