A.G. - MARÍN
Inspectores de la Junta de Castilla y León y agentes de la Guardia Civil decomisaron ayer dos quilos de almejas procedentes de Marín por carecer del tamaño reglamentario. Los moluscos fueron localizados en un camión frigorífico con destino a Barcelona en el municipio de Torquemada (Palencia), a la altura del quilómetro 62,500 de la Autovía A-62 (Brugos-Portugal).
Además de la partida de almejas, los agentes también descubrieron y decomisaron en el vehículo frigorífico una segunda partida de pescado, formada por 360 kilos de sardinas y otros 360 de jurel procedentes de Benavente, municipio de Zamora.
Una vez incautadas, las partidas de pescado fueron trasladadas hasta las instalaciones del mercado de Valladolid, donde quedaron a disposición de la inspección sanitaria de la Junta de Castilla y León.
Empresa de Pontevedra
Por su parte, la Guardia Civil también informó ayer de que desde el cuerpo ya se había procedido a interponer las correspondientes denuncias contra la sociedad limitada remitente y propietaria de la mercancía, empresa con domicilio social en Pontevedra. A la compañía se le imputan cargos por supuestas infracciones a las condiciones establecidas en la Ley de Pesca Marítima. Ambos descubrimientos, que alcanzaron un total de 722 kilos, se produjeron durante el registro del camión frigorífico, actuación programada dentro de los servicios del convenido del Programa Anual de Control Integral de Actividades Pesqueras, encargados de vigilar el transporte en ruta de pescados con tamaños inferiores a los establecidos en la ley.