CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Preocupación en la DGT porque Pontevedra sigue apareciendo en los primeros puestos del ranking a nivel estatal en cuanto al número de infracciones que se cometen al volante. Si hace apenas unos meses la jefa provincial de Tráfico, María Victoria Gómez Dobarro, explicaba que la provincia se situaba entre las seis que más positivos registraba por alcoholemia, ayer desvelaba que Pontevedra es la quinta con un mayor número de conductores que se han quedado sin carné por perder la totalidad de los puntos.
La cifra es "especialmente elevada", explicaba Dobarro, si se tienen en cuenta factores como la población ya que Pontevedra es la decimosexta en cuanto a número de habitantes en el conjunto del estado español.
Un total de 1.293 conductores pontevedreses fueron desprovistos de su carné de conducir al agotar su saldo de puntos desde la entrada en vigor de la norma, sólo superada por Barcelona, con 5.512; Madrid, con 4.232; Málaga, con 2.196; y Sevilla, con 1.922: Todos ellos, territorios que cuentan con muchos más habitantes que la provincia gallega.
Las causas por las que se retiran más puntos en Pontevedra siguen siendo, por este orden, la velocidad, no usar el cinturón, el empleo del móvil al volante, el alcohol y no respetar las señales de "stop".
El dato salió a relucir durante un encuentro que ayer mantuvieron en la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra la jefa provincial de Tráfico, el capitán del subsector de la Guardia Civil, el jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado y el propio subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández. El objetivo era realizar un análisis pormenorizado de las causas de los accidentes mortales durante los meses de julio y agosto.
Un periodo en el que, pese a que se cierra con cinco fallecidos más que durante los mismos meses del pasado año, se mantiene con una "tendencia positiva" si se analizan los datos en el conjunto de los últimos años, explica Fernández Álvarez. Y es que el verano de 2009 fue el segundo "menos malo" de la historia con 11 fallecidos, frente a los 16 de 2006 o los 21 de 2007.
Gómez Dobarro coincidió con el subdelegado del Gobierno al indicar que el incremento de fallecidos con respecto al verano pasado no debe "causar desánimo", ya que la tendencia "es positiva". Pero una vez analizadas las causas de los siniestros veraniegos, ambos coincidieron en señalar que existen hábitos preocupantes entre los conductores pontevedreses y que se encuentran detrás de la mayoría de los accidentes mortales.
Así, muchos de los siniestros con fallecidos se produjeron en carreteras denominadas secundarias. Sólo dos de los accidentes tuvieron lugar en vías del Estado (uno en la Nacional 120 y otro en la A-55 causado por un conductor que circulaba en sentido contrario). Otros cuatro se produjeron en carreteras de la Xunta y cinco en viales provinciales, de los cuales tres eran caminos vecinales.
Según Gómez Dobarro, se trata de carreteras de pueblo hacia las que escapan muchos ciudadanos "como vía alternativa para intentar huir de los controles y de las zonas que saben que están vigiladas". Este comportamiento esconde casi siempre la comisión de una infracción al volante. Un comportamiento que, muy probablemente, puede terminar en un accidente grave: "son carreteras mucho más estrechas, con condiciones menos confortables que las convencionales, pero pese a ello los ciudadanos siguen conduciendo de la misma manera, a una velocidad excesiva, sin cinturón, porque piensa que en estos viales no lo van a controlar, y tras haber consumido alcohol, porque para eso utilizan estas carreteras apartadas". El propio subdelegado apuntilló que, en estas circunstancias la mayoría de las veces "el derrape es inevitable".
Estas conclusiones provocan que, Tráfico se tenga que "replantear cuál debe ser nuestro trabajo de vigilancia", explicó la jefa Provincial de Tráfico, por lo que a partir de ahora "se van a controlar de una manera más intensa este tipo de vías".
En este sentido, Gómez Dobarro asegura que la Guardia Civil revisa cada 15 días las carreteras que deberán ser sometidas a especial vigilancia en función de la evolución de los datos de siniestralidad.
Más denuncias este verano
El análisis del número de denuncias tramitadas a lo largo de estos dos meses de verano por la Guardia Civil de Tráfico en Pontevedra también deja otro dato inquietante: creció el porcentaje de infracciones detectadas en carretera con la única excepción de la utilización del casco. A pesar de que el 25% de los fallecidos el año pasado en accidente de tráfico no utilizaba el cinturón, el número de denuncias interpuestas en los meses de julio y agosto creció un 28%. También subieron un 5,11% las alcoholemias, un 22,5% las multas por exceso de velocidad y un 32% por el uso del móvil.
En cuanto a las diligencias instruidas por la vía penal, también aumentaron todas ellas (con la excepción de los atestados por conducir con el permiso retirado por orden judicial). Los delitos contra la seguridad vial por conducción alcohólica crecieron con respecto al pasado verano un 17,5%, así como aquellos por conducir sin haber obtenido nunca el permiso (un 12,8%) y por superar los límites de velocidad establecidos (un 10%). También se dispararon un 214,2% los atestados por personas que se ponen de nuevo al volante de un vehículo pese a haber perdido todos puntos. Esta subida tan espectacular quizá obedezca al hecho de que el pasado año todavía no eran muchos los conductores que se quedaron sin créditos en el permiso de conducir debido a la juventud del carné por puntos.
Ante estos datos, el subdelegado del Gobierno explicaba ayer que, aunque "la inmensa mayoría de los conductores han cambiado de hábitos, sigue habiendo todavía un grupo que no conduce con la debida responsabilidad". No obstante, indicó que "seguirán perseverando" mejorando carreteras y aumentando la vigilancia en las carreteras, pero que lo principal es que el conductor se conciencie de la necesidad de cumplir las normas.
En cuanto a las vías que soportaron una especial densidad de tráfico durante estos dos meses de verano, la Jefa Provincial de Tráfico explicó que "sería positivo" completar el desdoblamiento de la vía de O Salnés hasta O Grove. Señaló que el tramo pendiente de convertir en autovía "no es el más conflictivo" pese a registrar un accidente mortal recientemente.
En cuanto al resto del trazado, reconoció que la accidentalidad no es significativa desde su conversión en autovía, pero reconoció que se dan bastantes episodios de velocidades excesivas, por lo que se realizan bastantes controles en este vial.