REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Totalmente vacío y sin ningún tipo de mueble, ni siquiera aquellos que estaban especialmente adaptados al espacio y poco aprovechables en otro lugar. Así se ha encontrado el concello el edificio de la calle Michelena, antigua delegación de la Consellería de Facenda, y que se convertirá en la sede municipal provisional para los próximos años. La desaparición de todo el mobiliario fue denunciada ayer por la concejala de Patrimonio, Margarita Castejón, en respuesta a una queja del PP por el gasto de 310.000 euros para adquirir nuevo equipamiento.
La edil explicó que el concello se ha visto obligado a consignar esa partida con urgencia para comprar parte del nuevo equipamiento, especialmente armarios para archivar la documentación municipal, gran parte de ella muy valiosa y delicada. Castejón indicó que estas adquisiciones no estaban previstas porque el convenio de cesión de ese edificio establecía que la Consellería de Facenda dejaría los muebles en el edificio, "pero con el cambio político sucedido en la Xunta el pasado mes de marzo, la nueva consellería decidió sacar todo el mobiliario, incumpliendo así lo pactado". De los 310.000 euros, 175.000 son para muebles en general y 135.000 para el archivo.
Pese a estos inconvenientes, el concello mantiene la ejecución de las obras de adaptación de este inmueble, todavía sin fecha definitiva de traslado, al tiempo que se negocia con la Xunta el traslado de la oficina del Igape, departamento que la consellería sí que mantiene en Michelena, con dos funcionarios y un guardia de seguridad.