VÍCTOR MÉNDEZ - PONTEVEDRA
La situación preconcursal de la constructora Casas Novas es un hecho, tras la presentación por parte de la empresa de la documentación oportuna en el juzgado número 1 de lo Mercantil de Pontevedra. La firma que lidera el presidente de la Cámara de Comercio, Ricardo Mirón, tiene a partir de ahora tres meses para negociar con sus acreedores y salvar la situación. En el caso de no alcanzar los acuerdos necesarios, la Ley Concursal entraría en vigor, con las consecuencias negativas que acarrearía para todos los trabajadores. Xaquín Agulla, responsable laboral de la CIG, explicó ayer que el preconcurso "sirve, na práctica, para blindarse durante tres meses ante a posibilidade de que calquera acreedor poida presentar o concurso necesario. Nese tempo terán que negociar coas entidades bancarias, que son os seus acreedores".
El representante de la CIG teme que no se alcancen los acuerdos, y pone como ejemplo el Indeza. "Teóricamente esto se fai para chegar a acordos, pero esta é a mesma fórmula á que se acolleu Indeza, que está a piques de cumplir o plazo sen solución".
Agulla acusa a Mirón de "mirar solo para o seu bolsillo e non pensar nos traballadores".
Comisiones, optimista
Una visión opuesta llega de parte de Comisiones Obreras. Su responsable del área laboral, Marina Torres, señala que "aún no hay muchos salarios sin cobrar, de momento hay que tener tranquilidad. Creo que se solucionará, porque es una empresa de renombre en Pontevedra".