M. Q. - PONTEVEDRA
El Pazo Provincial fue la sede pública elegida por los trabajadores de Trèves para llevar a cabo su anunciado encierro en señal de protesta por la clausura de la fábrica de Salcedo. Los 133 afectados por la decisión de la multinacional lograron acceder al edificio, donde permanecieron diez horas, y forzaron una entrevista con el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, y la vicepresidenta, Teresa Pedrosa. Todo después de que se les impidiese la entrada al edificio, que mantuvo sus puertas bloqueadas durante una hora y media.
La plantilla de la avenida de Vigo, compuesta en más de un 90% por mujeres, se citó en la Alameda a las diez de la mañana para llevar a cabo las movilizaciones correspondientes a su tercera jornada de huelga programada para este mes. El día antes ya se había decidido, sin desvelar la ubicación concreta, que se realizaría este tipo de medida de presión, pero al intentar introducirse en el edificio los trabajadores de la Diputación se lo impidieron.
Las empleadas de Trèves esperaron hasta mediodía en las escaleras delanteras y traseras del palacio. Mientras las puertas estuvieron cerradas, ciudadanos e incluso los trabajadores del organismo tuvieron que esperar fuera. Para los dirigentes sindicales de CIG y UGT, las centrales con representación en el comité, esta movilización era prioritaria para reclamar "máis implicación por parte da Xunta". Los operarios querían valerse de la existencia en la Diputación de un gobierno "amigo" del autonómico para conseguir mayores éxitos en sus reivindicaciones.
"Vimos aquí porque sabemos que o señor Louzán ten boa comunicación co presidente Feijóo e queremos que lle recorde os compromisos que adquiriu ante nós", explicaban los portavoces de la plantilla. Se refieren a la prometida reunión del presidente de la Xunta con Citroën, principal cliente de Trèves. También al acuerdo unánime que votaron PP, PSdG y BNG en el Parlamento. En él se rechazaba el ERE de la auxiliar gala y se indicaba que el Gobierno gallego buscaría soluciones alternativas a los despidos. Desde la Diputación, tras la reunión celebrada mostraron su "apoyo" a los trabajadores, que prolongaron su encierro hasta la noche.