REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Gobierno y oposición local prolongan la polémica en torno a una modificación de crédito que permitirá incorporar a las arcas municipales algo más de 4 millones de euros mediante un aumento de la deuda. El concejal de Facenda, Raimundo González, indicó ayer que la medida servirá para actuaciones que ayudarán a "impulsar" la economía. Por su parte, desde el grupo conservador se reprocha al bipartito que denota "síntomas de improvisación".
El edil popular Jacobo Moreira recordó que "con esta van ya tres modificaciones de crédito desde diciembre del año pasado y, antes de que termine 2009, probablemente se aprobará otra". En palabras de este concejal, "el gobierno local se ha dado cuenta de que no tenía dinero para un convenio con Fomento y por eso recurre a esta modificación, aunque aún así no le llegará y tendrá que recurrir a otra antes de final de año". También criticó que parte de este montante, 310.000 euros, se destinen a mobiliario para la nueva sede municipal de la calle Michelena. "Un despilfarro", dijo Moreira.
Por su parte, González comentó que "non se entende" la postura del PP. "É unha modificación coa que se tenta dinamizar a economía de Pontevedra na medida do posible", defiende el edil nacionalista. En cualquier caso, los populares ya anuncian que "con total probabilidad" votarán que no a esa modificación.