REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Un aparatoso accidente de tráfico ocurrido de madrugada se saldó con una persona herida leve pese a que su vehículo se cayó por un desnivel de varios metros de altura en Estribela, en la parroquia de Lourizán. El siniestro se produjo a las 5,39 horas de ayer en la PO-546, la carretera vieja entre Pontevedra y Marín. A la altura de Estribela, el coche que conducía un varón de 30 años, P. V. C., se salió de la vía por causas que se desconocen y derribó una valla cayendo a continuación por un terraplén a una finca particular, golpeando ligeramente un galpón y un muro de cierre existente en la zona.
Hasta el lugar se desplazaron medios del 061 y de la Policía Local quienes, ante la complejidad del acceso a la zona en la que quedó el vehículo, solicitaron la intervención de un equipo de rescate de los bomberos. El herido, P. V. C. fue finalmente trasladado al Hospital Montecelo de Pontevedra. Pese a la aparatosidad del accidente, las heridas que presentaba eran de carácter leve, al menos en principio, según informaron fuentes del 061.
El coche siniestrado permanecía todavía en el terraplén a media mañana de ayer mientras efectivos de la brigada de obras vallaban la zona por la que se precipitó el vehículo para mayor seguridad de los peatones.
Por otra parte, un motorista resultó herido tras una colisión entre un coche y una moto en Curro, en Barro. El siniestro se produjo en la PO-531 entre Pontevedra y Vilagarcía a las 12,44 horas cerca del enlace de Curro con la autopista AP-9. Hasta el lugar del siniestro se trasladó una ambulancia con un médico a bordo que atendió al herido antes de evacuarlo al Hospital Domínguez de Pontevedra. Según explicaron desde el 061, esta persona presentaba un traumatismo en la cadera. Además también tenía contusiones en distintas partes del cuerpo y cortes en un brazo, según testigos presenciales.
A su vez, también hubo dos accidentes en Marín y otro en las proximidades de O Marco.