REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Las inmediaciones del recinto ferial de Pontevedra se convirtieron ayer en punto de concentración para más de 200 motoristas. Lejos de ser éste uno de los habituales eventos de ocio y confraternización entre los amantes de las dos ruedas, la jornada tenía un marcado sentir reivindicativo. Se enmarcaba como una de las etapas de la vuelta a España que organiza la Plataforma Motera por la Seguridad Vial (PMSV). El propósito, llamar la atención de las administraciones para que se acometan mejoras en las carreteras de Galicia y del resto de Estado. Inversiones con las que se puedan reducir las consecuencias que sufren estos usuarios de las vías en caso de accidente.
El colectivo, que preside el pontevedrés Manuel Picón, inició a principios del mes una ronda por todo el Estado. En ella se van cediendo los testigos en cada una de las paradas. Pontevedra fue escenario de uno de esos intercambios y aportó medio centenar de participantes a la iniciativa. Entre ellos el presidente de la Diputación, Rafael Louzán. Procedentes de Santiago llegaron casi dos centenares de moteros. Todos juntos emprendieron una nueva etapa, continuando por la N-550 hasta O Porriño, para que pudieran sumarse todos los inscritos de la comarca viguesa. Desde ahí, hacia A Cañiza, Ourense y Zamora, donde terminó la etapa.
Picón, satisfecho con la respuesta obtenida a la convocatoria, recordó minutos antes de sumarse a la marcha algunas de las propuestas que desde la asociación envían a las distintas administraciones. "Guardarraíles que nos protejan, señales horizontales que no sean deslizantes y verticales que no nos corten en dos cuando chocamos contra ellas", ejemplificaba el responsable de PMSV. Pero también enviaba más mensajes. "Tenemos que crear conciencia para que haya más respeto entre todos los usuarios de las vías, que se tenga en cuenta que las motos también circulan por las carreteras", apuntó.
"Las carreteras gallegas son problemáticas", añadió Picón, tras lo que argumentó que "hay demasiadas curvas" en comparación con viales de otras comunidades del interior de España. Por ello, apreció que los moteros gallegos están "concienciados en esta lucha" y que su apoyo es "unánime". Muestra de ello es la elevada participación que se está registrando en la ronda a su paso por Galicia. La iniciativa comenzó en Barcelona el pasado día 5 y concluirá el 3 de octubre en Madrid.
Asimismo, afirmó que este tipo de movimientos están calando entre los responsables políticos. También consideró, precisamente por esas peculiaridades de la red viaria gallega, que es aquí donde se está "a la cabeza" en la implantación de medidas preventivas y minimizadoras de riesgos.