A.G. - POIO
Vecinos del lugar de Esperón, en Poio, se reunieron ayer por la mañana y consiguieron acorralar a un total de ocho caballos salvajes en una de las fincas de la zona. Los animales llevaban desde principios de este verano bajando desde el monte para introducirse en las parcelas privadas por las noches, rompiendo incluso alambradas y causando importantes destrozos en las cosechas de maíz de numerosos propietarios de la zona.
Una vez atrapados y puesta en aviso la Policía Local, uno de los agentes se personó en la finca para tomar nota de las marcas de propietarios tatuadas en los animales, con el fin de poner bajo aviso a sus propietarios para que se hagan cargo de los daños en las cosechas. Seprona y la propia Asociación Cabalar del Monte Castrove también fueron avisadas de los hechos.
A pesar de que no es este el primer año en el que los caballos provocan este tipo de incidentes, los vecinos no habían conseguido ningún tipo de compensación por parte de la Asociación Cabalar al ser complicado demostrar que los caballos habían producido los destrozos. Sin embargo, ante las pruebas irrefutables obtenidas en esta ocasión por los afectados, la agrupación se ha comprometido a cubrir las pérdidas que los animales habrían producido en las fincas de los vecinos.
De hecho, ayer por la tarde se personó en el lugar un representante de la Asociación Cabalar quien, después de observar a los caballos y los destrozos en algunas de las cosechas, se comprometió, además de a dar parte a los propietarios de los animales para proceder a su retirada, a entregar sacos de maíz a los vecinos víctimas de los destrozos, como compensación por las pérdidas en las cosechas.
Por otra parte, según los vecinos, el propio alcalde de la localidad, Luciano Sobral, manifestó su intención de reunirse con los propietarios cuyas cosechas sufrieron los destrozos de los animales para tomar alguna medida que evite futuros incidentes.