Féliz Ovejero - Profesor de Economía, Ética y Ciencias Sociales de la Universidad de Barcelona
A.G. - PONTEVEDRA
Félix Ovejero es profesor en la Universidad de Barcelona, además de un prolífico autor de obras y artículos que analizan diferentes aspectos de la sociedad, la política y también el idioma. Forma parte del grupo de invitados de las “Jornadas Bilingües”, organizadas por la asociación Galicia Bilingüe (GB), con su conferencia “Lenguas y ciudadanos”.
–¿Realmente es tan grave como se afirma la situación que se vive en Galicia en materia lingüística o es exageración?
–El caso gallego no lo conozco muy bien. Según me han dicho, se están limitando las posibilidades de aprendizaje en una lengua común y de acceso a fuentes de información, por lo que la situación es grave. Todos podemos superar la barrera lingüística del castellano; cualquiera adicional, limita el acceso a algunas personas.
–En la actualidad, los niños conocen tanto el gallego como el castellano. ¿Por qué se afirma que es perjudicial el que las materias se enseñen en gallego?
–No es perjudicial. La lengua que tiene que predominar es la que cubre las necesidades prácticas de la gente y cualquier modificación de eso exige justificación. Lo importante es que nos entendamos y eso lo hacen las personas en actos concretos en función de sus necesidades. Si intentamos modificar eso, sí que es violencia de derechos.
–¿De dónde viene la polémica que rodea a GB?
–Eso lo tendrían que decir los que se sienten provocados, que tendrían que dejar de hacerlo. GB responde a una situación en donde se violentan derechos, donde hay una imposición y la reacción por parte de unas gentes. GB no se siente crispada; es víctima de unos que, cuando se les dicen ideas contrarias, se crispan.
–Se critica que desde la administración se utilicen las lenguas propias. ¿No cree que lo que se intenta es favorecer la conservación y apoyar estas lenguas?
–Una lengua se conserva según las necesidades prácticas de la gente, porque si tenemos que convertir a la gente en vehículos para preservar las lenguas en lugar de que las lenguas respondan a las necesidades de la gente acabamos violentando los derechos. La pregunta es: ¿para preservar mi lengua debo obligar a otros hablantes a usarla?
–¿Existen diferencias entre el caso gallego, vasco y catalán?
–Aquí se ha realizado un proceso acelerado de mimetizar el modelo catalán. Lo cual, respondiendo a realidades demográficas diferentes, fuera de que ya me parezca injustificado aquel, es un poco absurdo. En el caso vasco, intentar usar una lengua sin continuidad y con un 30% en ámbitos políticos hace la idea más que irracional, absurda.
–Gloria Lago ha afirmado que el caso de Galicia es único, ¿es así?
–No hay ningún lugar del mundo en donde una lengua mayoritaria no se pueda aprender como lengua de inmersión en la escuela. Esto es lo que sucede en Cataluña y lo que se pretendía en Galicia. Ser único no es malo, pero serlo en la irracionalidad, sí que lo es.
–¿Diría que las políticas de normalización lingüística no acompañan a la realidad social?
–La política de normalización es una contradicción en términos porque si es normal no hace falta normalizarlo. Lo normal es que se avance en busca de lenguas comunes. Todo lo que sea frenar eso sin que tenga justificación moral, está injustificado.