M.Q. - PONTEVEDRA
El pleno de la Diputación de Pontevedra aprobó ayer por unanimidad los últimos trámites necesarios antes de iniciar las obras del puente de Monte Porreiro. Un acuerdo unánime de los tres grupos (PP, PSOE y BNG) dio el visto bueno a la resolución de las alegaciones presentadas al proyecto y a la declaración de la urgente ocupación de los terrenos afectados. Todo en una sesión en la que los diputados populares apoyaron en solitario una ampliación de crédito para dotar al presupuesto anual de 2,5 millones de euros más.
El plan que incluye la construcción de este paso sobre el río Lérez se conoce como Acceso oeste a Montecelo y conectará la PO-223, en la orilla del río opuesta al centro urbano, y la avenida de Buenos Aires, la principal entrada al barrio de Monte Porreiro. Para conectar ambas márgenes del río se tendrá que obrar sobre 64 fincas de labradío, monte alto y otros usos.
La materialización de este propuesta avanza con la luz verde que se otorgó ayer, después de que la actuación, aprobada inicialmente el 30 de noviembre del pasado año, pasase por convertirse en objeto de polémica entre la Diputación y el anterior Gobierno de la Xunta. Éste exigía modificaciones al entender que su impacto sobre el entorno era negativo. Ahora, ya con el PP también en el Ejecutivo autonómico, Medio Ambiente considera "viable" la el diseño presentado.
La realización del puente y del entramado necesario para conectar ambos lados del río está presupuestada en 4,7 millones de euros. La actuación afecta a un tramo de una longitud de 670,53 metros, que tendrá un carril por sentido además de estar programado un carril-bici. El paso, de 175 metros de longitud, lo forma una viga sustentada por dos conjuntos de pilares en forma de "V", de modo que no afecta al lecho del río.
Por otra parte, además de la aprobación de los trámites correspondientes a la nueva infraestructura, el pleno de la Diputación también estimó conveniente efectuar una modificación para aumentar el crédito en 2,5 millones de euros. Esta medida fue avalado únicamente por diputados del PP. Desde los grupos del PSdeG y el BNG reprocharon al gobierno provincial lo que sospechan que hará con parte de ese montante, destinando cerca de la mitad al Concello de Mos, donde se produjo una moción de censura que dio la alcaldía a la candidata del PP con el apoyo de un tránsfuga.
Otro de las principales desencuentros de la jornada lo libraron PP y BNG. Desde el primer grupo se acusó a los nacionalistas, como dirigentes del Concello, que mantuviesen casetas de obra en torno al Palacete de Las Mendoza. Su portavoz César Mosquera contestó que se deben a las obras de recuperación del foso arzobispal, algo que, según avanzó, aumentará la atracción a esas dependencias de la Diputación.