M.Q. - PONTEVEDRA
Será porque la política de la provincia les resulta aburrida, o bien porque consideran que ya no hay más problemas que tratar, pero lo cierto es que los diputados han convertido el pleno de la Diputación en un foro para hablar todo tipo de polémicas ajenas a Pontevedra. Debates que bien se podrían realizar en el Congreso de los Diputados o incluso en la Eurocámara han pasado de ser anecdóticos a habituales. Prueba de ello es que los integrantes de la corporación dedicaron ayer más de una hora a discutir sobre varios asuntos que no atañen directamente a los ciudadanos que representan. El tema estrella, la moción de censura que se prepara en Benidorm.
El reproche que desde PSdeG y BNG se lanzó al bando popular, retomando las mociones de censura que promovieron en su momento ediles del PP en Mos y Gondomar, desencadenó en una prolongada disputa. El portavoz de los conservadores, Chema Figueroa, indicó: "Se eu fose secretario de organización do PSOE non me sentiría nada ben se a miña nai fose unha tránsfuga". Algo que expresó en referencia a la progenitora de Leire Pajín, edil que apoya en Benidorm una moción de censura. Tras ello, principalmente entre PSOE y PP, se dieron mutuos reproches por el caso Gurtel o el incremento del paro en el Estado. Incluso hubo referencias a las escuchas telefónicas que denunciaron los máximos dirigentes del Partido Popular este verano.
Si bien todos estos parecen casos en los que los diputados pontevedreses poco tienen que ver, los enfrentamientos aún fueron más allá y traspasaron fronteras. Es más, hubo minutos para abordar los planes económicos de la canciller alemana Angela Merkel, comparándolos con los del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
De cualquier forma, diferencias insalvables entre los diputados del gobierno provincial y los que componen la oposición en el primero de los plenos tras el inicio del curso político. Un arranque expresado con contundencia, con voces más altas que otras y también con cuestiones relacionadas con el idioma de por medio y vinculadas a la presencia de las jornadas de Galicia Bilingüe en el Museo. Un evento con el que colabora la Diputación y que, a juicio del portavoz nacionalista, César Mosquera, "desprestixia á institución".
Al término de una sesión bronca, la socialista Isaura Abelairas expresó un ruego. "Pido moderación porque como deputada síntome ameazada", dirigió al presidente, Rafael Louzán. Éste contestó que allí todo se habló "nun tono familiar".