A.G. - PONTEVEDRA
La Xunta acusó ayer a Pontevedra de deber a Sogama facturas por el valor de 2,8 millones de euros. De esta forma, el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, respondió a las quejas y amenazas de suspensión de los pagos del concello pontevedrés ante el anuncio de que la empresa dejaría de recoger residuos voluminosos.
"Ya no paga", exclamó el conselleiro, que insistió en que "los que más gritan, son los que más deben". Según señaló Hernández, Pontevedra adeudaría un total de 86 facturas a la empresa de recogida de residuos "ya que no pagaban nada, ni voluminosos ni lo otro".
Por otra parte, además de asegurar que el anterior gobierno del bipartito autonómico "no tenía ni un euro para atender esta eventualidad", el titular de Medio Ambiente también aseguró que Galicia dispone de los medios adecuados para la recogida de estos residuos, ya que existen en la comunidad un total de 120 puntos limpios.
Los enfrentamientos entre la Xunta y el Concello pontevedrés comenzaron el pasado 3 de julio, momento en el que Sogama comunicó a los diferentes gobiernos locales que a partir del día 1 de septiembre se suspendería la recogida de residuos voluminosos debido a problemas derivados de la Autorización Ambiental Integrada de sus instalaciones. Esta decisión provocó quejas por parte del concello de Pontevedra que, además de asegurar que se reclamarían indemnizaciones por los gastos extra derivados de otras medidas para la gestión de los residuos, exigió a Sogama el cumplimiento del contrato firmado en 1997 en el que se establece que recogerá todos los residuos procedentes del municipio de Pontevedra.
A pesar de todo, el conselleiro de Medio Ambiente se mostró dispuesto a hablar con los ayuntamientos gallegos a través de la Fegamp con el objetivo de buscar soluciones para la recogida de los residuos voluminosos, pero pidió a los ayuntamientos que afronten las deudas pendientes con Sogama.