A.G. - PONTEVEDRA
Los pontevedreses más pequeños dicen hoy adiós a las vacaciones de verano hasta el próximo mes de junio. Esta mañana las clases, las pizarras, los "profes" y los deberes vuelven con energías renovadas para acoger a alrededor de 8.000 niños de colegios públicos, privados y concertados que retornan a la rutina invernal después de casi tres meses del paréntesis de rigor en su vida escolar. Llantos entre los más pequeños que hoy se enfrentan a su primer día de "cole", enfados, nervios, caras de sueño y, sobre todo, mochilas cargadas de varios materiales, se adueñan de las calles de la ciudad mientras los padres acompañan a los niños a sus respectivos centros.
También vuelven los libros de texto a las aulas, rodeados de polémica y perseguidos por el "enfrentamiento" que las últimas semanas han mantenido profesores y consellería sobre el papeleo relativo a las ayudas para las familias con rentas más bajas a afrontar un gasto que, este curso, vuelve a no ser de carácter gratuito. Sin perder de vista la implantación de "Educación para la ciudadanía", padres, alumnos y profesores también se enfrentan a la incertidumbre creada por el alcance de la pandemia de la nueva gripe. La enfermedad planea así sobre el inicio de este curso, que los propios profesores califican de "movidito", sólo unas semanas después de que el gobierno central decidiera eliminar a los profesores y a los más pequeños de los grupos que, por ser considerados "de riesgo", contarán con la vacuna tan pronto llegue a España.
Así el curso 2009-2010, temido por muchos y ansiado por pocos de los indiscutibles protagonistas de la jornada de hoy, opinión que no comparten la gran mayoría de los padres, viene cargado de novedades para profesores, alumnos y progenitores. A estas nuevas incorporaciones cuatro centros pontevedreses (Campolongo, San Mariño en Salcedo, Álvarez Limeses y Verducido) tienen que sumar las dificultades derivadas de las obras que concello y consellería están desarrollando para la mejora de las instalaciones; trabajos que, como se temía, tendrán que paralizarse al continuar inacabados a inicios del nuevo curso.
Sin embargo, ni gripe A, ni las obras de los colegios, ni la problemática de los libros, han conseguido impedir que los pequeños vuelvan a ocupar, desde esta mañana, las aulas.