N. D. - PONTEVEDRA
El Ministerio de Fomento completó ayer las adjudicaciones para redactar los proyectos constructivos de los seis tramos de la autovía A-57, entre Pontevedra y O Confurco, incluido el que atravesará la parroquia pontevedresa de Pontesampaio y buena parte del municipio de Vilaboa, el último que estaba pendiente. El Boletín Oficial del Estado ha hecho pública la selección de las empresas GPO Ingeniería y Euroestudios para diseñar el trazado definitivo del tramo Soutomaior-Vilaboa, por 3,4 millones de euros.
De este modo, los aproximadamente 40 kilómetros de esta futura autovía entre la A-52 y Pontevedra ya son objeto de trabajos de diseño y sólo resta completar la prolongación de la A-57 desde la capital hasta Curro (Barro), donde enlazaría con el futuro "macronudo" previsto en ese lugar. Con respecto a esta continuación desde Xeve hasta Curro, Fomento ya ha encargado el estudio informativo, pero se calcula que no se dispondrá de ese documento hasta finales de 2011, año en el que ya podrían estar en obras el resto de tramos.
El sector cuyo proyecto se adjudicó ayer por Pontesampaio y Vilaboa incluye la conexión de la A-57 con la circunvalación de Pontevedra y su futura prolongación hacia el norte hasta Barro, además del enlace con el futuro ramal a Vigo, alternativo a la AP-9, razón por la que se ha adjudicado en último lugar. Desde hace meses ya hay empresas trabajando en los diseños definitivos de los otros cinco: O Confurco-Padróns, de 7,2 kilómetros, en el municipio de Ponteareas, Padróns-Pazos de Borbén, de otros siete mil metros, Pazos de Borbén-Soutomaior, de seis kilómetros, y los dos recorridos que conforman la circunvalación de Pontevedra, es decir, Vilaboa-A Ermida (en Marcón), de 6,2 kilómetros, y A Ermida-Pilarteiros (Xeve), de otros cinco.
La conexión entre la -57 y su ramal a Vigo se realizará en las inmediaciones de Figueirido y, a juicio del concello pontevedrés, tiene que contar con una conexión también con la N-550 e incluso con la AP-9. Todos estos viales discurren muy próximos en ese punto. El Ministerio de Fomento informó ayer de que el tramo recién adjudicado medirá 7,5 kilómetros, con las mismas características de los demás sectores: calzadas de siete metros, arcenes exteriores de 2.5 e interiores de uno.
El ministerio añade que en esta futura autovía las propiedades colindantes no tendrán acceso directo, mientras que en el tramo correspondiente a la circunvalación de Pontevedra (Vilaboa-A Ermida y A Ermida-Pilarteiros) se prevén tres enlaces con la red viario, así como un nuevo puente sobre el río Lérez de 680 metros.
Según los cálculos iniciales de Fomento, la A-57 más la circunvalación de Pontevedra (sin incluir la prolongación a Barro) tendrá una longitud próxima a los 40 kilómetros, con un presupuesto estimado que podría superar los 450 millones de euros.