A.G. - PONTEVEDRA
El presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, anunció ayer que la institución ya se encuentra en propiedad de las llaves de prácticamente la totalidad de viviendas de la ciudad Infantil Príncipe Felipe.
Los inmuebles desalojados, proceso que se inició el pasado mes de mayo, llevaban años siendo ocupados por particulares funcionarios o ex-funcionarios de la propia Diputación que no cumplían los requisitos necesarios para que ello fuese posible.
Una vez finalizado el proceso de expropiación, que Louzán calificó como fruto de "un bo traballo desde o punto de vista xurídico" de la Diputación pontevedresa, la institución provincial destinará las viviendas a cubrir necesidades sociales aún por concretar. Sin embargo, una de las primeras asociaciones beneficiadas de esta medida será la Asociación de Familiares y Amigos de Enfermos Psíquicos Alba. La agrupación recibirá de la Diputación en un breve período de tiempo un total de 8 viviendas que serán empleadas como residencia a tiempo completo para disminuidos psíquicos miembros de la Asociación que, además podrán completar su formación en las instalaciones del Príncipe Felipe. "Alba necesita de espazos como ese debido á importante labor que realizan", comentó Louzán. "Esto foi o que nos levou a tomar decisións difíciles que afectaron a familias que posuían esas vivendas".
Por otra parte, el presidente de la Diputación también afirmó que la orden de desahucio no se cumplió en la totalidad de los inmuebles. Según las estimaciones realizadas por la organismo provincial al inicio del proceso, de las 33 viviendas de las que dispone la ciudad infantil Príncipe Felipe, sólo ocho estaban ocupadas por familias que cumplían todos los requisitos necesarios para poder habitarlas y a las que, por lo tanto, no les ha afectado el proceso de desalojo iniciado desde la Diputación provincial.