MARCOS QUINTAS - PONTEVEDRA
Los 133 trabajadores afectados por el cierre de la fábrica de Trèves en la avenida de Vigo lograron anoche un aliado de peso en su conflicto laboral. El director de la planta de Citroën, Pierre Ianni, se comprometió como principal cliente de la auxiliar a "buscar soluciones" para evitar la mayor parte de los despidos. Esta "implicación", como él mismo garantizó ante los responsables sindicales, se materializará en contactos con la cúpula de su proveedor. En ellos abogará por centrar producción en la fábrica de O Campiño y dotarla de nuevos proyectos para recolocar a los despedidos.
"Comprendo la preocupación de la gente que trabaja en la avenida de Vigo", aseguró Ianni tras la reunión que mantuvo con los perjudicados en el Club Financiero de la urbe olívica. Hablando en términos como "compromiso social" y "encontrar vías lo menos traumáticas posibles", mostró su disposición a mediar en el conflicto laboral. "Me voy a implicar para que tanto la empresa como la Administración implementen mecanismos que permitan recolocar a la gente involucrada", afirmó, reiterando: "Voy a empeñarme en ello".
En concreto el responsable de la fábrica automovilística se refirió a la posibilidad de que el centro que Trèves posee en el polígono de O Campiño centre producción y llegue a acoger encargos de nuevos proyectos con los que absorbería el excedente que dejará la clausura en la avenida de Vigo. "Es una vía que la tiene que analizar la empresa porque implica impacto sobre actividades en otras de sus plantas y, por supuesto, tampoco es algo que se pueda hacer de un día para el otro, pero es una vía que voy a pedir a la empresa que estudie de la mejor manera posible", matizó.
Según explicaron con mayor detalle los representantes sindicales, esa medida pasaría por trasladar a Pontevedra la producción de un tipo de componentes que ahora Trèves realiza en diversos recintos. La ciudad del Lérez sólo recibe en la actualidad el 35% a pesar de que son componentes que prácticamente adquiere PSA (Peugeot-Citroën) en exclusiva para Vigo. A juicio de los representantes de los trabajadores ello conllevaría la creación de al menos 50 puestos de trabajo, más de un tercio de los que ahora hay en la avenida de Vigo.
Ianni, que insistió en la "implicación" por parte de Citroën y en esa promesa de trabajar por otras soluciones" a las que ahora se proponen, asimismo, rompió una lanza a favor de su auxiliar. "También tenemos que tener en cuenta los temas económicos, la rentabilidad y la competitividad, porque al final es lo que garantiza el futuro de cualquier empresa", advirtió.