REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Yuliya B. H., la ciudadana búlgara de 36 años que dio a luz el pasado 29 de agosto a un bebé que supuestamente fue víctima días después de un intento de venta, tiene previsto iniciar las gestiones para recuperar a su hijo a partir de mañana mismo.
De hecho, su actual compañero sentimental S.M.H.S. (detenido por agredir a un policía cuando los agentes intentaban interrogar a la mujer) explicó que Yuliya B.H. está citada mañana en Vigo a una reunión con los técnicos de la Consellería de Benestar Social. Un encuentro en el que pretenden "aclarar" distintos aspectos sobre las extrañas circunstancias que rodearon el nacimiento del pequeño e intentar que se le devuelva la custodia del niño.
Mientras tanto, el bebé, de apenas una semana de vida, sigue bajo custodia de la Consellería de Traballo e Benestar en la Ciudad Infantil Príncipe Felipe de Pontevedra y fuentes de la administración autonómica explicaron que el pequeño continuará bajo la tutela de la Xunta hasta que los técnicos de servicios sociales no elaboren un detallado informe sobre el entorno familiar del niño. Además, la última palabra sobre la custodia del bebé la deberá adoptar un juez.
De no ser posible recuperar al niño, al menos por el momento, S. M. H. S. manifestó que la intención de Yuliya B. H. es obtener permiso para poder, por lo menos, visitar a su niño de forma periódica en la residencia de Príncipe Felipe.
Por el momento, tanto el juzgado como la Policía Nacional continúan con las investigaciones para aclarar el extraño suceso. Hasta ahora el único indicio de que alguien pretendía lucrarse con la posible venta del bebé a cambio de 18.000 euros es la declaración de las personas que denunciaron el caso ante Comisaría.
Tras la denuncia, los agentes de la Policía Nacional detuvieron a dos personas (la supuesta intermediaria de la venta y al receptor del bebé que ya lo tenía a su cargo) y a una tercera (el novio de la madre niño) por atentado a la autoridad. Asimismo, imputaron a la madre del pequeño y a una prima suya.
La progenitora reconoció que entregó el bebé a uno de los detenidos porque ella no tenía medios para cuidarlo. No obstante insiste en que nunca hubo dinero de por medio.
El resto de los imputados asegura que la denuncia presentada en Comisaría "es mentira" y que se basa en "las envidias y celos" por las disputas existentes entre dos bares que regentan por una parte la denunciante y por otra una de las denunciadas. La Fiscalía investiga también el grado de implicación de la madre en todo el proceso.