REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El Concello de Pontevedra desplegó un importante dispositivo con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los asistentes a la fiesta.
Desde primera hora policías locales y bomberos peinaron las calles de la zona vieja, así como aquellas del entorno en donde se iban a desarrollar los actos relacionados con la Feira Franca. La inspección detectó algunas mesas mal ubicadas que enseguida se cambiaron de sitio sin mayores problemas. El inconveniente que planteaba la instalación de las mismas eran que entorpecían las vías de entrada y evacuación que se habían diseñado para actuar en la zona antigua en caso de emergencia. Estos pasillos debían encontrarse completamente libres para que los vehículos de bomberos, policía y ambulancias pudieran entrar si era necesario.
Colocadas de forma estratégica en distintos puntos de la zona antigua estaban ubicados varias ambulancias y vehículos de bomberos listos para actuar. Asimismo, se estableció un puesto médico avanzado en el Teatro Principal (en años anteriores había estado en la Casa da Luz) dotado con un médico y un ATS, entre otro personal sanitario, dispuestos para moverse por todo el recinto festivo. A las 20,30 horas de ayer tan sólo se habrían registrado tres pequeñas intervenciones por lipotimias y mareos. Una señora que se desvaneció en Fernández Villaverde, otro varón en la Plaza de Toros y uno más en Santa María. Fueron trasladados a centros sanitarios como medida preventiva.
La Policía Local también retiró numerosos coches que estaban estacionados en las zonas en las que se iba a desarrollar la fiesta pese a estar prohibido. La grúa tuvo que actuar sobre todo en la zona de Reina Victoria, que este año acogió por primera vez banquetes al haberse cerrado la Alameda por obras. En total, se retiraron 32 coches en ese punto, todos ellos estacionados después de que los agentes municipales instalaran las vallas con las señales de prohibido aparcar.
La Policía Local también constató una gran afluencia de vehículos a la ciudad durante todo el día. Un dato que lo demuestra es que todos los parkings de pago lucieron el cartel de completo durante casi todo el día.