REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Arranca un mes clave para el futuro de la plantilla de Trèves-Salcedo. El personal de la empresa auxiliar de la automoción, que tiene más de 300 operarios si se suman los de esa factoría y los del polígono de O Campiño, empiezan septiembre con una manifestación frente a la planta de la factoría de PSA Peugeot Citroën en Vigo. Es la primera jornada reivindicativa dentro del programa de movilizaciones que mantienen para mostrar su rechazo al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y al desmantelamiento del primero de los centros, que acarreará 133 despidos.
Los afectados por el ERE ponen en marcha la primera de las cinco jornadas de huelga marcadas para este mes. Hoy, en su primer día de movilizaciones, contarán con el apoyo de los trabajadores de la otra planta de Trèves, la de O Campiño. Así, el piquete iniciará su acción desde las 5.30 horas de la mañana en el polígono. Los manifestantes pondrán rumbo, en torno a las 9.30, hacia la urbe olívica en varios autobuses.
Una hora más tarde se concentrarán en la Praza de América e iniciarán una marcha de protesta que concluirá frente a la factoría de Citroën, en Balaídos. Además, la intención de los comités de empresa de Tréves, los de sus dos plantas presididos por la CIG, puedan ser recibidos por el presidente del Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (CEAGA), Francisco Anguera, y por algún representante de PSA (Peugeot Citroën), sobre las 12.30 horas.
Los empleados de Trèves-Salcedo, en su mayor parte mujeres, pretenden evitar la pérdida de más de 130 puestos de trabajo como consecuencia del cierre de la planta de la Avenida de Vigo. Por ello han presentado otra posibilidad a la empresa, que pasa por la creación de una nueva sección en la fábrica de O Campiño, para reubicar a los afectados.
De este modo la clausura de la planta de la avenida de Vigo dejaría de ser un obstáculo para el acuerdo entre ambas partes. Sin embargo, la firma de componentes se niega a otra opción que no sea la de los despidos. El plan sindical aconseja la especialización en Pontevedra para piezas de vehículos de media y alta gama, lo que generaría un valor añadido a la actividad que hasta ahora se realiza en la fábrica que se verá afectada por el cierre.
Feijóo también hablará
Los delegados sindicales se decantaron por protestar ante Citroën para lograr que la automovilística se posicione en el conflicto. La firma de coches compra el 95% de lo que se produce en las plantas de Pontevedra y manifestó en diversas ocasiones su preferencia por que los proveedores se situasen en un radio de como máximo 50 kilómetros.
Por otro lado, el pasado fin de semana los trabajadores de Trèves se reunieron con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en el acto del PP en Soutomaior. Allí el titular del Gobierno autonómico se comprometió también a interceder ante Citroën para que sus directivos convenzan a Trèves en cuanto a la conservación de su actual plantilla de Pontevedra.