S.R. - PONTEVEDRA
La Unión Temporal de Empresas encargada de construir el puente de As Correntes trabaja actualmente en el taller sobre la estructura metálica del nuevo viaducto sobre el Lérez, un cambio en la programación de la obra (el propio concello reconoce que la concesionaria hubiese preferido estar avanzando ya los primeros trabajos sobre el terreno) obligado por la paralización de Costas, inconveniente que el concejal de Obras e Infraestructuras de Pontevedra, César Mosquera, confía en que se resuelva en breve.
A día de hoy tanto gobierno local como la unión temporal de empresas Sercoysa-Atlántica-Ogensa mantienen sus previsiones iniciales: un plazo de 24 meses para la obra y que As Correntes sea operativo a finales del próximo año o principios de 2011.
Con todo, los trabajos en la ribera del Lérez no arrancarán hasta que se reciba el visto bueno de Costas ya que la obra ocupa el espacio marítimo terrestre, un informe favorable "que xa se ten, pero necesita unha firma que non se fixo neste mes de agosto polas vacacións", señala César Mosquera.
Éste recordó ayer que "frente á Xunta, que no seu día tardou catro meses para resolver un papel, Costas axiliza máis estes procesos, non teríamos problemas para empezar a obra pero o PP alegou e este retraso de agora é algo que lle debemos aos populares de Pontevedra, como lle expliquei ao conselleiro Agustín Hernández cando se interesou pola ponte".
"Salvo por ese tema, o resto da programación segue o ritmo agardado e está moi avanzada a estructura, pódese manter os prazos cambiando a programación", indica el responsable de Infraestructuras de la ciudad.
Así las cosas, no se prevé la retirada de la valla que ya corta parcialmente la avenida de Uruguay, a la espera de que den comienzo los trabajos de instalación de pilares.
Se trata de una fase relativamente corta del proyecto pero que se lleva a cabo en una zona con complicaciones y en la que se estará muy pendiente de que las lluvias no afecten al fraguado del hormigón, de ahí que la empresa quisiese avanzar cuanto antes la estructura física in situ.
Con todo, desde un principio se contemplaban 3 meses para trabajos previos a la obra, simultaneados con otros cuatro para el desvío de servicios.
A continuación vendrá la parte central del proyecto, 20 meses para instalar la estructura, parte de ella prefabricada y que se realiza actualmente en el taller de la unión temporal de empresas que .
Los firmes y pavimentos ocuparán los últimos cuatro meses del proyecto, que supone una inversión superior a los 7,2 millones de euros.