REDACCIÓN - PONTEVEDRA
A partir del próximo martes Sogama dejará de recoger los residuos voluminosos (electrodomésticos, muebles, etcétera) por problemas “derivados da Autorización Ambiental Integrada” de sus instalaciones, según la comunicación que recibió el concello. Éste aprobará el próximo lunes una queja formal y una advertencia a la sociedad de que no puede incumplir unilateralmente el contrato firmado con Pontevedra por 25 años.
También le recordará que no puede desvincularse unilateralmente del acuerdo “senón que ten que proceder ao seu cumplimento total”.
Será durante la junta de gobierno, la primera que presidirá el alcalde tras su convalecencia, cuando los concejales aprueben la propuesta, que además de a Sogama se remitirá a la Consellería de Medio Ambiente. En ella se recuerda que en el mes de junio de 1997 el concello firmó con Sogama un contrato para la recepción y tratamiento de residuos sólidos urbanos”. Cinco años después se amplió el acuerdo para que los residuos se entregasen en la planta de transferencia de Ribadumia y Sogama los trasladase a Cerceda.
Como alternativa, Sogama comunica al concello que existe una planta de titularidad pública especializada en la valorización de residuos voluminosos e insta a Pontevedra a que se adhiera a ella.
La junta de gobierno responderá que en el contrato firmado quedan claras las obligaciones de Sogama: “permitir mentres dure o contrato a entrega por parte de Pontevedra de todolos residuos sólidos urbanos, sen excepción, e por tanto tamén os voluminosos”.
Los portavoces municipales recordaron ayer que en la cláusula séptima del contrato firmado en su día por Sogama se establece precisamente que si ésta deja de recibir una parte de los residuos sólidos urbanos (como de hecho son los voluminosos) “a súa conducta constituirá paralización ou retraso dos traballos e este concello esixirá a indemnización de tódolos gastos e danos que se lle ocasionen”.
Importantes gastos
Se trata de gastos importantes: los costes de mayor distancia del transporte sumados a los de la nueva empresa de tratamiento etc, que el concello exigirá a Sogama al considerar que está incurriendo en un incumplimiento unilateral del contrato firmado que produce perjuicios ambientales y económicos al municipio.
También le recordará a Sogama que desde 1999 está obligada a recibir todos los residuos del municipio y que Pontevedra sólo tiene que transportarlos a la planta de Ribadumia “e nese momento é cando Sogama adquire titularidade dos RSU, está obrigada a recibilos en Ribadumia e a partir dese momento é responsable deles. Non se debe esquecer que o contrato segue en vigor”.
Por lo que respecta a la sugerencia de Sogama de que Pontevedra se adhiera a otra planta, la junta de gobierno explicará en su escrito que “se Sogama ten algún problema para tratar os residuos sólidos urbáns, ten que buscar as solucións que correspondan, pero o que nunca pode facer é desvincularse dun contrato alegando problemas de autorizacións ambientais”.
La Concellaría de Medio Ambiente Urbano insiste en que no es cierto que Sogama no pueda gestionar estos residuos alegando la Autorización Ambiental Integrada o la Lei de Residuos de Galicia. Recuerda que en esta ley, en el artículo cuarto, se define como residuos urbanos “os xerados nos domicilios particulares, comercios, oficinas e servizos, así como todos aqueles que non teñan a cualificación de perigosos e que, pola súa natureza ou composición, se poidan asimilar aos producidos nos anteriores lugares ou actividades. Tamén terán a consideración de residuos urbanos os procedentes da limpeza ordinaria de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas e praias... así como mobles e aparellos”.
En cuanto a la declaración de Sogama de que no puede tratar los residuos voluminosos en Cerceda, en la propuesta que aprobará la junta de Gobierno se sugiere que “os trate na outra planta de titularidade pública da Xunta de Galicia que hai nese concello. Sogama é un ente instrumental da Xunta e é esta administración a responsable última do seu correcto funcionamiento”.
El concello entiende que si Sogama afronta problemas para cumplir una parte de los contratos que ha firmado, es responsabilidad de la Xunta el ayudarla a que pueda cumplirlas.