M.R. - PONTEVEDRA
El pasado miércoles fue un día especial para la residencia de ancianos “Virxe do Camiño”, donde se vivió una jornada muy esperada por todas las personas vinculadas al centro pontevedrés.
Se celebraba, como cada año, el día de Santa Teresa de Jesús Jornet, fundadora de la congregación que regenta las instalaciones de Loureiro Crespo, y residentes, religiosas y voluntarios disfrutaron de una larga jornada repleta de actos festivos.
Fue un día excepcional desde la mañana hasta la noche. Un desayuno especial para todos los residentes fue lo primero que rompió la rutina para recordar que el miércoles era día de fiesta.
La iglesia del centro acogió después uno de los actos más emotivos, una multitudinaria misa solemne en honor de Santa Teresa. A la comida posterior no le faltaron tampoco los detalles propios de un día de fiesta.
Pero lo más divertido estaba aún por llegar. Ya por la tarde, Sor Casilda organizó una tómbola muy especial: todos los ancianos y ancianas tuvieron su pequeño premio, una sorpresa que alegró aún más un salón de actos repleto.
Actuaciones y diversión
Y como en toda fiesta que se precie no puede faltar la música, unos intérpretes de excepción amenizaron la velada. Los residentes Ismael, Luis, Ángel, Flora o Mari Carmen fueron algunos de los artistas que se atrevieron con el escenario improvisado de la residencia.
Una cena tras la fiesta puso el broche de oro a la larga jornada. Todos aquellos que viven en “Virxe do Camiño” compartieron mesa con las religiosas y los numerosos voluntarios que les dedican cada día un poco de su tiempo.
Son muchos los mayores que reciben los cuidados y la atención de las religiosas pontevedresas. Casi doscientas personas llenan el centro, mientras otras muchas aguardan en lista de espera. Ancianos, hermanas y voluntarios que tuvieron ayer su merecido día de fiesta.