REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Agentes de la Policía Local de Pontevedra han detenido a Oscar L.M., vecino de Marín sobre el que pesaban dos ejecutorias del Juzgado de lo Penal número 2 de Pontevedra por delitos contra la seguridad del tráfico y homicidio imprudente.
Fue condenado por homicidio imprudente tras el accidente que se produjo en el año 2004 en la base de una de las pasarelas peatonales de Marín, un siniestro en el que falleció la mujer que lo acompañaba.
Oscar L.M., nacido en el año 1980, fue interceptado a primera hora de la noche del pasado domingo en un control en la parroquia de Marcón, si bien los agentes ya habían realizado un seguimiento de sus movimientos.
Los portavoces de la Policía Local de Pontevedra confirmaron que hace varios días que la Policía Local de Marín les facilitó la descripción del joven fugado y sobre el que pesaban órdenes de búsqueda del Juzgado.
Tras investigar y realizar un seguimiento, los agentes lograron localizarlo en la parroquia pontevedresa de Marcón y comprobaron que desde el año 2006 pesaba sobre él una orden por un homicidio imprudente en Marín.
Los policías encargados del seguimiento constaron que el joven realizaba frecuentes maniobras de despiste con la idea, suponen, de no ser identificado por las fuerzas de seguridad.
Así, los agentes observaron frecuentes cambios de coche, la utilización de rutas menos vigiladas o la práctica de dejar estacionado el coche con regularidad en calles o zonas relativamente alejadas de su domicilio, prácticas que en principio hacen pensar en que el ahora detenido intentaba despistar a sus posibles “vigilantes”.
El pasado domingo alrededor de las 22 horas dieron el alto a su vehículo y en un primer momento el joven mantuvo que se trataba de otra persona.
De hecho, los portavoces de la Policía Local de Pontevedra confirmaron que “en un primer momento se identificó por otro nombre, decía que se llamaba José”.
Carné de conducir falso
Tras revisar el vehículo los agentes pudieron localizar un carné de conducir y comprobaron que se trataba en realidad de una falsificación, dado que el documento original le fue retirado.
El carné falso era una copia de excelente calidad, si bien los agentes detectaron que se trataba de un documento simulado.
Así, a mayores de las órdenes que pesan sobre Oscar L.M., tras su detención los agentes instruyeron diligencias por falsedad documental e incumplimiento de condena. Una vez detenido, fue trasladado para su inmediato ingreso en prisión.