M.Q. - PONTEVEDRA
Concello de Pontevedra y Xunta se reafirman en sus posiciones y mantienen abierto el cruce de acusaciones una semana después del vertido en el río Verdugo. Desde el gobierno local respondieron ayer al delegado territorial en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, quien dijo que las playas de la ciudad eran "alegales" y que en ellas no se podían realizar analíticas para conocer el estado de sus aguas. Ante ello la concejala Anxos Riveiro recordó a Augas de Galicia su "obriga" de informar sobre el estado de "todo o cauce do río". Mientras no se recibe una comunicación "oficial", el Concello mantendrá la prohibición de baño.
Riveiro asegura que "en ningún momento" el departamento autonómico se puso en contacto con el Ayuntamiento para informar sobre la calidad del agua en la zona de Pontesampaio, directamente afectada por el vertido ocurrido entre los días 15 y 16 de este mes. Por ello exige que, si realmente el agua es apta, se haga saber para levantar el veto al baño en este punto. "Estamos agardando a que se nos diga algo e non vale argumentar que esta praia non está nun censo de control europeo, porque é responsabilidade de Augas de Galicia informar sobre o estado de todo o cauce do río", defendió la edil nacionalista.
Además, desde el gobierno local también aseguran que esos informes sí fueron facilitados a otros concellos, como Vilaboa o Soutomaior, cuyos arenales tampoco se rigen por el censo comunitario del que hablan en la Xunta.. "Cores Tourís está tentando desviar a atención pola ocultación de información que houbo e hai en torno a este verquido", dijo Riveiro sobre la actitud de la Xunta ante el derrame, causado por una avería en la depuradora de Ponte Caldelas.
Por su parte, desde la delegación de la Xunta en Pontevedra se indicó ayer que Augas de Galicia está realizando análisis diarios al río Verdugo para conocer el estado de sus aguas. Desde ese departamento garantizan la calidad que presenta el río apenas unos días después del incidente que acabó con la vida de centenares de peces.
Indican que sus técnicos están realizando controles diarios sobre el ph del agua y el oxígeno disuelto. Pero Augas de Galicia se niega a enviar los informes en la zona de Pontesampaio porque dice que no es de su competencia.