M.Q. - PONTEVEDRA
La sombra de los despidos vuelve a planear sobre la plantilla de Casas Novas. La constructora del presidente de la Cámara, Ricardo Mirón, ha retomado los contactos con los representantes sindicales para analizar la posibilidad de poner en práctica un ajuste mediante el que se rescindirían unos 22 puestos de trabajo. Esto es un tercio del personal y unos 8 menos que la propuesta lanzada en el pasado julio, cuando el dirigente advirtió de que sólo la adjudicación de algunos proyectos públicos podría detener la puesta en marcha de una Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Esos encargos llegaron, si bien parece que no han sido lo suficientemente satisfactorios para descartar definitivamente esa medida y por ello la dirección se ha puesto manos a la obra con la intención de desprenderse de aproximadamente un tercio de sus asalariados. La consecución de aquellos contratos serviría únicamente para reducir el número de posibles afectados, que hace un mes alcanzaban casi la mitad de la plantilla, alrededor de una treintena de un total de aproximadamente 70.
Desde el comité de empresa, compuesto por seis delegados de la CIG y tres de CC OO, apuntan que la compañía tiene la firme intención de realizar esos despidos. Mientras, desde la dirección apuntan que aún es sólo algo en estudio, si bien reconocen que de presentar el ERE tendría menores consecuencias de las que se planteaban hace unas semanas. El mandatario de la empresa sostiene que por el momento sólo se está barajando la posibilidad.
Sin embargo, el secretario del sector de la construcción del sindicato nacionalista, Xaquín Agulla, afirma que el pasado viernes la dirección ya convocó a los delegados sindicales para abordar las características del ERE, aunque de un modo del que discrepa. "O plantexamento non é o axeitado, estamos ante unha actitude moi reprobable na que comezan as conversacións sen convocar unha negociación como ten que ser", indica.
"A empresa quere ofertar unha indemnización de 20 días por ano traballado, o mínimo ao que obriga a lei e, se segue con esas, nós xa avanzamos que nunca haberá acordo", detalla Agulla, ampliando que "a empresa ten carga de traballo e solvencia de abondo" como para ampliar tal cuantía. Por otro lado, también reprende a Mirón por lo que considera una "manobra mediática". "O presidente da Cámara posiblemente anunciou os despedimentos para presionar ás administracións a que lle desen contratos e agora, unha vez recibidos, quere alixerar plantilla", explica.