M. Q. - PONTEVEDRA
La plantilla de la fábrica de Trèves en la avenida de Vigo acordó ayer la puesta en marcha de las medidas de protesta contra el cierre de la factoría. Aproximadamente un centenar de empleados asistió a la asamblea que concluyó con el principal acuerdo de establecer un día de huelga cada semana a partir de septiembre. Un paro que se mantendrá hasta que la dirección varíe sus planteamientos, ya que ahora se niega a dar continuidad a la planta o a reubicar a los trabajadores en la que posee en O Campiño.
La reunión era la primera que se realizaba después de la mesa de negociación que se llevó a cabo el pasado lunes. En ésta, tildada como "fracaso" desde la parte sindical, los responsables del fabricante francés únicamente ofrecieron indemnización, descartando así cualquier posibilidad de recolocación. Por ello comité y empleados acordaron poner en marcha unas fórmulas reivindicativas para obligar a un cambio en las propuestas de la patronal.
Los trabajadores barajaban ayer dos fórmulas de llevar a cabo los paros. Por un lado, mediante horas puntuales varios días a la semana. Ésta se acabó desechando ya que se entendía como de mayor dificultad organizativa. Así finalmente venció mayoritariamente en la votación el desarrollo de una jornada de huelga cada semana. El comité será el que tenga que decidir el día, si bien ya se sabe que nunca será lunes o viernes, sino en medio de la semana para causar mayores trastornos al programa productivo de Trèves-Salcedo.
Por lo tanto será la defensa de los empleados la que tenga que concretar el calendario de movilizaciones. Durante lo que queda de agosto los delegados sindicales realizarán los trámites administrativos que se precisan para poder ejecutar la huelga. Asimismo, se trasladará al comité del centro de O Campiño una solicitud para que también se una a los paros programados.
De cualquier manera se confía en que ya durante la primera semana de septiembre se pueda completar la primera de las jornadas programadas. Continuarán de manera indefinida siempre y cuando, según apuntan desde la plantilla, la empresa mantenga su negativa a abrirse a nuevas posibilidades para contrarrestar la clausura de la planta, entre ellas la creación de una nueva unidad de fabricación anexa a la de O Campiño. Es lo que persiguen los responsables sindicales del comité, presidido por la CIG y también con representación de UGT.
Durante la asamblea de ayer también se concretó punto por punto los asuntos abordados en la mesa de negociación con la empresa de automoción y bajo el arbitraje de la Xunta de Galicia. Desde los sindicatos trasladaron a los empleados que esperan más "compromiso" por parte de la administración en futuras reuniones. Así, confían en que en las siguientes convocatorias de la mesa, la Consellería de Traballo tome una parte activa en el conflicto incentivando la permanencia de Trèves-Salcedo, o al menos buena parte de su plantilla, en Pontevedra.
Los dirigentes sindicales también recordaron a los cerca de cien operarios que participaron en la asamblea los resultados de los informes que presentaron a Xunta y empresa. Según estos documentos la actividad de Trèves en la avenida de Vigo sigue reportando beneficios.