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ARACELI SILVA - PONTEVEDRA Los campings son unas instalaciones cada vez más recurridas por los turistas a la hora de planificar sus vacaciones. Los empresarios dan buena cuenta de ello y desde hace algunos años la oferta se ha diversificado notablemente, sobre todo en los municipios costeros. Así, en Sanxenxo, el concello turístico de referencia en las Rías Baixas, se pueden contabilizar hasta siete diferentes ubicados en los entornos de las playas más concurridas.
Los servicios que se ofrecen en estas instalaciones también se han incrementado y diversificado, por ello se han convertido en una buena opción para aquellos que quieren disfrutar de unas vacaciones más económicas en una tienda de campaña o los que buscan mayor libertad que en un hotel, sin renunciar a la comodidad en un bungalow. "Cada año procuramos completar las instalaciones y que estén atendidas con gran detalle. Aquí tenemos 47 bungalows y una superficie para acampada libre y parcelas para caravanas con capacidad para 800 personas. Para tenerlo todo atendido hemos contratado a una plantilla de 35 personas este verano", manifiesta Camilo Besada Soutullo, propietario del camping de Baltar.
Las dotaciones de la mayoría de los campamentos del municipio se completan con un supermercado, piscina de adultos e infantil, restaurante, barbacoas distribuidas por todo el recinto, pista polideportiva, lavandería... que consiguen que los clientes se sientan como en casa. De hecho, Besada Soutullo, confima que el 70% de la clientela de su camping, al igual que ocurre en la mayoría de los de la zona, son personas que eligen pasar el verano en Sanxenxo desde hace años.
El perfil de los turistas que cada año reservan su plaza en los campings del municipio es variado. Así, la mayoría de los que alquilan bungalows son familias de una edad media comprendida entre los 25 y 50 años con hijos, mientras que la opción de la acampada en tienda de campaña es más solicitada por parejas o grupos de jóvenes.
Según constatan los propietarios de las instalaciones, la gran mayoría son de territorio nacional y gallegos. Sobre todo, apuntan, proceden de A Coruña, Vigo y Lugo.
En cuanto al tiempo medio de estancia ronda los siete días de duración. Antes era frecuente que se quedaran quince días, pero la crisis influye y una de las consecuencias es que se reduce la duración de las vacaciones.
La familia Marzal Bardó, que disfruta de unos días en un bungalow de un campamento de Sanxenxo responde al perfil del usuario. El matrimonio, acompañado de dos hijos y procedente de León, tiene previsto quedarse durante quince días y explica que, aunque es la primera vez que están de vacaciones en Sanxenxo, siempre recurren a la opción del camping. "Hemos veraneado en Gijón y en Ribadesella, nos movemos por toda la geografía española, pero siempre estamos en campings", explica la madre de la familia, al tiempo que subraya que los bungalows resultan más cómodos para las familias con hijos y una alternativa más divertida para los pequeños de la casa, porque les da la oportunidad de hacer amigos. "Llevamos aquí desde el pasado domingo y lo hemos pasado muy bien porque hemos tenido la suerte de que el tiempo nos ha acompañado. Por el momento hemos disfrutado de las playas y piscinas de la zona", matizan.
Por su parte, el grupo de Pablo y sus tres amigos llegados de Ourense y con edades que rondan los 20 años disfrutan de un fin de semana en Baltar, pero en su caso, en una tienda de campaña. No es la primera vez que veranean en un camping de las Rías Baixas y ellos lo tienen claro, lo que más valoran es que resulta una fórmula económica y divertida, porque les permite conocer a otras personas. "Además es una opción más ecológica, porque estás totalmente rodeado de naturaleza", subraya el joven.
Para todos los bolsillos
Las instalaciones de los campings ofrecen alternativas para todos los bolsillos, de ahí que el perfil del cliente sea tan diverso. Así, si el turista busca recortar gastos, la mejor alternativa es la tienda de campaña. Por su parte, la tarifa del bungalow es similar a la de un hotel, pero a cambio ofrece mayor libertad y autonomía y la posibilidad de ahorrar en otros gastos, como el de la comida.
"Este año nos hemos solidarizado con la crisis y no hemos subido las tarifas, de hecho permanecen invariables desde hace tres años. El bungalow para 2 personas cuesta en temporada alta 70 euros y se va incrementado hasta un máximo de 110 euros, en el caso de los que tienen capacidad para 5 personas. La acampada tiene una tarifa de 6 euros por tienda y otros 6 por persona", matiza el propietario de uno de los campings.
Por cuestión de precios e instalaciones los campings del municipio consiguen fidelizar a sus clientes que año tras año acuden a las Rías Baixas a divertirse y a reencontrarse con las amistades de verano que hicieron con los habitantes del bungalow o de la tienda de campaña de al lado.
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