MARCOS QUINTAS - PONTEVEDRA
Sólo unos días después del vertido descontrolado que mató a centenares de peces a lo largo de 10 kilómetros de caudal, el río Verdugo "está recuperado". Es lo que defendieron ayer el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, y el alcalde de Ponte Caldelas, Perfecto Rodríguez. Aseguraron en el consistorio de este último municipio que el problema partió de una avería en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). También coincidieron en señalar que este error, con el que se derramó el producto contaminante durante más de 12 horas, "era imprevisible".
La depuradora, construida durante el anterior mandato del PP en la Xunta y gestionada desde 2006 por el Ayuntamiento, sufrió el sábado por la noche, en torno a las 21.30 horas, la rotura de una pieza que une el depósito y la bomba que dosifica el líquido. Desde entonces y hasta pasadas las 10.00 del domingo, cuando entraba automáticamente en funcionamiento el otro conducto, el agua del Verdugo estuvo recibiendo esta sustancia. Como consecuencia, según calculan desde el Ejecutivo gallego murieron "más de 150 kilos de truchas y también anguilas", detalló Tourís.
El dirigente, junto al regidor local y operarios municipales, realizaron varias visitas a las instalaciones de la EDAR y observaron el estado en el que quedó el río. "El río ahora no está contaminado y eso es lo más importante", apostilló, afirmando que el cauce fluvial "está recuperado" y que el compuesto vertido se utiliza en estaciones potabilizadoras, argumentando así su inocuidad para el consumo humano.
El responsable autonómico insistió en que "la situación del río es buena" y avanzó que "la vida se recupera con normalidad". Todo tras concretar que la única medida que se pudo poner en marcha para tratar de aliviar el incidente fue "con la colaboración de Augas de Galicia, abrir las puertas de las minicentrales para permitir que el agua fluyese por el río y se retirase el producto estancado en algunos lugares".
Por su parte el edil del PP y mandatario municipal, reiterando la idea de imposibilidad a la hora de anticiparse a este error, matizó que "hubo una serie de condicionantes negativos que permitieron esta avería". Entre ellos la ausencia de un sistema de alarma que avisa a los encargados del mantenimiento cuando ocurre cualquier percance en la instalación de la EDAR. "El servicio está programado para alertar sólo de algunas averías", puntualizó. Por ello adelantó que "el Concello tomará las medidas necesarias para que esto no vuelva a ocurrir, aumentando la vigilancia".
De hecho mantuvo que "ya se encargó la perfección del sistema, con un estudio de seguridad y la modernización del programa informático". Algo con lo que se extendería la configuración de informaciones por sms a cualquier tipo de incidencia que se produjese en la estación depuradora.
Por último, ambos señalaron que tras la elevada mortandad en el río, éste será repoblado. De todas maneras, se descarta un plan de recuperación integral, dado que "no se considera necesario", dijo Tourís.