REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El conflicto laboral que arrastraba el Concello desde el pasado mandato, agravado en el último año en el servicio de bomberos, se ha zanjado, al menos de momento, después de que el concejal de Personal y Régimen Interior, José Antonio García Lores, firmase sendos acuerdos con los portavoces de los bomberos por un lado, y con los cuatro sindicatos que representan a todo el personal municipal, por otro.
El pacto con los funcionarios adscritos al parque de bomberos se basa, fundamentalmente, en un incremento de la plantilla en catorce agentes, que permitirán duplicar los turnos de servicio. Si en la actualidad en cada guardia hay cuatro funcionarios, con el aumento de personal habrá “un mínimo de siete por turno” –afirmó el concejal–, con el objetivo de llegar a los ocho bomberos de servicio. Esto permitirá que se pueda hacer frente a dos emergencias al mismo tiempo, con cuatro bomberos en cada intervención.
Otras demandas
El aumento de la plantilla no era la única demanda de los sindicatos y tampoco es el único acuerdo alcanzado. Además, se constituirá una “xunta de mando” que coordinará todas las actividades que se desarrollan en el parque de bomberos, se pondrá al día un complemento salarial que, al parecer, los agentes cobraban con retraso, y se regulará el uso de los equipos individuales de protección, que era también una de las cuestiones que creaban conflicto en este departamento.
Otra de las reivindicaciones “menores” del servicio, que también será satisfecha por el ayuntamiento, afectan a cuestiones de mejora de infraestructuras o aspectos puramente administrativos. Entre ellas, la construcción de una nueva torre de maniobras y entrenamiento, que según explicó García Lores, no tendrá “nada que ver” con la derribada recientemente.
Según el concejal de Régimen Interior, en la negociación quedó claro que el fondo de la cuestión en el largo conflicto que venía manteniendo un sector del parque de bomberos era la escasez de personal. Para dar cumplimiento a esta reivindicación se han convocado las catorce plazas (doce de bombero-conductor, una de cabo y una de jefe), que se incluyen en la oferta de empleo público del Concello con cargo a los presupuestos de 2008.
Sanciones
En cuanto a los expedientes a determinados agentes, abiertos en el largo proceso de este conflicto, el concejal aclaró que algunos están ya resueltos por la vía judicial y los restantes confía en que sean desestimados o sobreseídos para zanjar el asunto. García Lores entiende que los expedientes sancionadores aún abiertos tienen pocos visos de prosperar. A juicio del responsable de Personal, la nueva situación permite empezar a hablar de un convenio colectivo o acuerdo regulador de cara al año 2010, dentro de un “ambiente de normalidad”.