REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Una sucursal bancaria de la calle Sagasta fue el lugar elegido por dos menores para intentar robar 300 euros a una joven que estaba utilizando un cajero automático. El forcejeo entre la mujer, de 25 años, y los niños, de 11 y 12, alertó a los viandantes, que advirtieron a la Policía Nacional de lo que estaba ocurriendo. Los agentes acudieron hasta el lugar y se hicieron cargo de los menores, de nacionalidad rumana, hasta que fueron entregados a sus familiares.
Los hechos se produjeron alrededor de las 12.25 horas de ayer. La víctima del frustrado robo estaba utilizando uno de los dispositivos electrónicos que se encuentran en el exterior del local cuando le abordaron los dos niños. Tras la disputa lograron introducir, cuando la usuaria ya había tecleado su clave, la orden de 300 euros en la pantalla. No obstante, a pesar de que los individuos intentaban apartarla de la máquina y así hacerse con esta cantidad, finalmente no pudieron llevarse el dinero.
Colaboración ciudadana
La trifulca que mantenían la mujer y los niños era evidente para los peatones que transitaban por la concurrida calle. La comisaría pontevedresa recibió el aviso por parte de algunos de esos ciudadanos de lo que estaba ocurriendo y una patrulla acudió hasta el lugar.
Los funcionarios policiales llegaron cuando los menores aún se encontraban en el lugar y los retuvieron y custodiaron hasta horas después. De todos modos, al ser menores de edad, únicamente fueron entregados a sus familiares.
Ésta era la primera vez que los agentes pontevedreses de la Policía Nacional interceptaban a estos jóvenes. Asimismo, también sería según apuntan fuentes policiales, una de las primeras ocasiones de las que se tienen constancia de grupos de menores tratando de robar dinero a plena luz del día y en cajeros automáticos.