REDACCIÓN - PONTEVEDRA
“A cidade enteira estivo abarrotada e volcada en todas as actividades, a valoración deste inicio das festas é moi positiva”. La concejala de Fiestas, Anxos Riveiro, se felicitaba así por el multitudinario inicio de la “semana grande” en honor a la patrona de la provincia, un arranque en el que se concentraron decenas de propuestas festivas y que convocó a miles de personas en las calles y plazas de la ciudad.
Especialmente, el gobierno local incidió en que no se produjeron peleas de relevancia o incidencias, si se exceptúan destrozos como los producidos en el césped recién instalado en el Campillo o los ya habituales enfrentamientos de jóvenes de madrugada.
Fueron, no obstante, detalles mínimos en una jornada en la que miles de personas acudieron a las distintas actividades, desde los conciertos en A Ferrería a la multitudinaria ofrenda y la procesión en honor a la patrona.
Entre los espectáculos con mayor afluencia destacan los fuegos. La concejala de Fiestas apuntó que fue uno de los más concurridos de los últimos años.
Y aquellos que no pudieron acudir a As Corbaceiras o a distintos puntos del barrio de San Roque para contemplarlos en “primera fila”, optaron por ver el espectáculo desde otras localizaciones de la ciudad. Es el caso de los enfermos hospitalizados actualmente en Montecelo: los que no presentan dolencias que les impidiesen caminar o en general levantarse de la cama, fueron invitados por los profesionales sanitarios a concentrarse en aquellos puntos del centro que permitían una mejor visión, proporcionándoles así unos minutos de distracción de sus enfermedades.
La Policía Local también constató la ausencia de incidentes. Anxos Riveiro apuntó que los agentes confirmaron que “outros fin de semana do ano que non teñen tanta afluencia coma éste rexistraron máis problemas que o arranque das festas”.
Entre las escasas notas negativas del inicio de la “semana grande”, los esperados efectos de las noches de peñas: decenas de carritos de supermercado abandonados, plásticos, todo tipo de envases repartidos por las plazas etc.
Noches de peñas
La empresa Cespa, concesionaria del servicio de limpieza, confirmó ayer que en la última noche de peñas (la cuarta jornada en la que se puso en marcha el dispositivo especial para paliar los efectos del botellón) se recogieron 11 toneladas de basuras de las calles.
Sumadas a las anteriores jornadas, son más de 60 las toneladas de residuos que han sido retiradas en las cuatro “noches de peñas”. Se trata de una cifra “sensiblemente inferior a otros años, y por otro lado no ha habido ninguna incidencia especialmente destacable en cuanto a desperfectos o agresiones al mobiliario urbano”, señalan los portavoces de Cespa.
A mayores de la recogida de residuos (que incluyó diversos dispositivos mecánicos como barredoras, cisternas, lavaaceras, o sopladoras) la empresa de limpieza convocó a un equipo de 35 operarios para llevar a cabo una limpieza especial de aquellos puntos del centro histórico más afectados por el botellón de las peñas.
La limpieza arrancó ayer y consiste en un baldeo con desinfección de los suelos del centro histórico más afectados por el calimocho derramado en las últimas noches.
El mal olor es una de las principales quejas de los vecinos, más allá de los ruidos, tras las noches de peñas y la desinfección de los suelos busca evitar estas molestias a los residentes, comerciantes y cientos de turistas que estos días recorren la zona monumental de la ciudad.
Pero no sólo el centro histórico concentra actividad sino también el entorno de la Alameda, en donde permanecen instalados los chiringuitos, atracciones, barracas, tómbolas, etc, que el pasado fin de semana también convocaron a numerosas familias.
Estas ofertas y las verbenas que se celebran en la avenida de Montero Ríos están pensadas para un público más familiar y para los jóvenes, que disfrutan especialmente de las atracciones.