F.M. - PONTEVEDRA
La Xunta está decidida a reactivar el proyecto de la “Ciudad del Transporte”, un polígono industrial dedicado a este sector, anexo al parque empresarial de A Reigosa, en Ponte Caldelas. El polígono fue inaugurado en 2005 por el entonces conselleiro de Política Territorial, Alberto Núñez Feijóo, y durante los últimos cuatro años no se puso en marcha por diversos problemas administrativos, que para el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, se resumen en los “desencuentros” entre las consellerías del PSOE y del BNG durante la pasada legislatura.
El hoy presidente de la Xunta Nuñez Feijóo quiere recuperar el proyecto que él inició como conselleiro y para eso su delegado territorial, Cores Tourís, convocó ayer al alcalde de Ponte Caldelas, Perfecto Rodríguez, y a los responsables de Xestur Pontevedra y del Instituto Galego de Vivenda e Solo, que se reunieron con los representantes de la Asociación de Transportistas de Pontevedra, para recuperar la iniciativa.
El gerente de Xestur-Pontevedra, Javier Domínguez, anunció que a principios del próximo año se pondrán a la venta las parcelas, que previamente tendrán que ser de nuevo “reparadas”, ya que durante los últimos cuatro año de abandono han sufrido no sólo los efectos del paso del tiempo, sino también la actuación de ladrones, que se han llevado cableado eléctrico y otras instalaciones.
El precio
El principal problema a la hora de reactivar el plan será el precio de las parcelas. El portavoz de la Asociación de Transportistas, Manuel Rodríguez, explicó que el interés que había hace cuatro años no es el mismo que hay hoy, debido –explicó– a la crisis económica, que también ha hecho mella en este sector. Rodríguez afirmó que los empresarios del transporte siguen interesados en que se cree una infraestructura de este tipo, pero los posibles compradores de parcelas no son ya los mismos que hace cuatro años, ni en algunos casos disponen de las mismas posibilidades económicas que en el inicio del proyecto por lo que, para los transportistas, el precio del terreno será una cuestión decisiva para que la “Ciudad del Transporte” tenga éxito.
El alcalde de Ponte Caldelas, Perfecto Rodríguez, explicó que la urbanización que se inauguró en 2005 es hoy una parcela “deixada a monte”, en la que habrá que volver a realizar una inversión para ponerla en óptimas condiciones.
El objetivo de la reunión celebrada ayer en la delegación territorial de la Xunta en Pontevedra era “pulsar” la opinión y el interés de los transportistas en este proyecto, antes de sacar las parcelas al mercado. También se planteó el modelo de licitación a realizar, para que los empresarios puedan hacer sus aportaciones y sugerencias antes de que las condiciones de venta sean oficiales.
La “Ciudad del Transporte” de A Reigosa es un polígono de un millón de metros cuadrados, que se propone ser “un dos pulmóns económicos da comarca”, según afirmó el alcalde de Ponte Caldelas.
Parque especializado
En este polígono dedicado al transporte de mercancías se asentarán tanto grandes empresas del sector como autónomos con un único vehículo, que quieran guardar su flota en un parque especializado con todos los servicios necesarios: naves, repuestos, combustibles, taller...
Esta urbanización se encuentra situada al lado de los polígonos de A Reigosa (casi finalizado) y O Campiño, en plena expansión, con lo que se acercaría el servicio de transporte a las empresas. De hecho, fue concebida para ser el centro logístico de las empresas de transportes de mercancías por carretera de la comarca de Pontevedra.
Para el actual gobierno de la Xunta, el abandono de esta instalación deriva de la “falta de entendimiento” entre las consellerías de Política Territorial y Vivenda, gobernadas por el PSOE y el BNG durante la anterior legislatura. La primera era titular de los terrenos y de la segunda dependía la construcción de las naves.
Javier Domínguez anunció ayer que en lo que queda de año se revisarán las instalaciones, para reponer aquellos elementos que sean necesarios, y que tras la segregación del polígono, atendiendo a la demanda de los empresarios, se pondrán a la venta a inicios de 2010.
A Reigosa
En cuanto al cercano polígono de A Reigosa, el gerente de Xestur en Pontevedra aseguró que el próximo mes de septiembre se cederán al Concello las parcelas, para poder escriturarlas y venderlas.
Xestur cerró 2008 con otros 17,3 millones en pérdidas
El gerente de Xestur en Pontevedra, Javier Domínguez, indicó que la empresa pública dependiente de la Xunta cerró el ejercicio de 2008 con un déficit de 17,3 millones de euros. El balance anual del gestor del suelo público se completó el pasado 30 de julio.
En esa misma fecha la junta de accionistas decidió ampliar el capital de la empresa con 4,5 millones de euros más, para poder hacer frente a los proyectos que actualmente están en ejecución.
En conjunto, la empresa pública arrastra unas pérdidas de unos 80 millones de euros, que el nuevo equipo atribuye a la “mala gestión” del gobierno autonómico anterior. Xestur se está sometiendo a una auditoría externa, para regularizar sus cuentas.
Aún así, Domínguez aseguró que la deuda de Xestur no supone que se detenga ninguno de los proyectos que están en marcha, que en Pontevedra suman 17. La empresa pública continúa realizando estos planeamientos urbanísticos y posteriormente decidirá cuáles se ejecutan con prioridad y cuáles tendrán que sufrir algún tipo de retraso, atendiendo a la situación económica de la comunidad. Este proceso llevará algo más de un año, según las previsiones del gerente de Xestur en Pontevedra.
IGVS
Por su parte, también el director del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), que ayer acudió a la reunión en la delegación pontevedresa, afirmó que ninguna de las urbanizaciones que este instituto ejecuta en la actualidad va a sufrir ningún tipo de retraso ni paralización. “Vamos a seguir trabajando en todos los proyectos que están en marcha”, dijo el responsable del IGVS, si bien aseguró que la situación de la entidad es también “difícil” desde el punto de vista económico. Entre estos proyectos en marcha citó el caso de la urbanización de Valdecorvos, en Pontevedra.