S. REGUEIRA - PONTEVEDRA
Las obras que se llevan a cabo en el Campillo de Santa María concluirán antes de final de año, según las previsiones de la alcaldesa en funciones, Teresa Casal, que espera que toda la reforma del entorno de Santa María sea plenamente operativa en los primeros días de 2010.
El proyecto sigue ahora su tramitación ante la administración autonómica. Tras su visto bueno, se iniciará un proyecto que contempla a a priori la instalación de un sendero que permita observar de cerca los restos arqueológicos, según avanzó ayer la alcaldesa en funciones.
Se trata de los restos de la antigua muralla, edificios, etc, que se expondrán al público con la idea de poner en valor el patrimonio arqueológico de la ciudad.
También se contempla la instalación de un pequeño mirador que mejore la visión sobre los restos arqueológicos y en general sobre el Campillo, que desde hace meses (tras la tala de los árboles situados en esta explanada) es visible desde la calle Arzobispo Malvar y facilita una nueva perspectiva sobre la basílica de Santa María.
El arquitecto Ángel Velando confirmó ayer en la presentación de la nueva iluminación de la basílica de Santa María que las torres de iluminación instaladas en la fachada del templo, elaboradas en acero cortem, “forman parte de un proyecto más amplio que incluye el mobiliario y todo tipo de equipamiento en el Campillo”.
Así, se continuará con este tipo de diseño y material “que se integra bien con los edificios históricos y no brilla” para equipar al Campillo una vez realizadas las obras.
La iluminación redondeará el proyecto, una obra cuya primera fase (la iluminación de Santa María) fue saludada ayer con una hilera de velas ante la casa parroquial de Santa María.
Al menos durante el verano, la previsión es iluminar la zona, especialmente en puntos específicos de la basílica, hasta las 3 o 4 de la madrugada y durante el invierno hasta pasada la medianoche. Otro grupo de proyectores se encenderá toda la noche.
Satisfacción vecinal por las obras en Charino y Don Filiberto
Los vecinos de las calles Charino y Don Filiberto se reunieron con los responsables del gobierno local y técnicos para conocer de cerca el proyecto de reforma de ambos viales del centro histórico.
La alcaldesa en funciones señaló que “están de acordo con que as obras empecen tras a Feira Franca e están moi satisfeitos, se notaba que estaban desexando que se fixese esta obra”.
A propósito de los plazos, Teresa Casal explicó que la previsión es que toda la reforma concluya en el plazo de 3,5 meses, de modo que podría inaugurarse en las fechas cercanas a Navidad.
Por su parte, los técnicos detallaron a los vecinos aspectos relacionados con el proceso de obra como los accesos a a locales, edificios, etc.