F.M. - PONTEVEDRA
Los portavoces vecinales que ayer se entrevistaron con el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, y el gerente del Complejo Hospitalario, José Manuel González, para conocer el proyecto del nuevo hospital, anunciaron que se mantendrán vigilantes sobre el cumplimiento de los plazos prometidos por los responsables autonómicos. Las federaciones de asociaciones de vecinos “Castelao” y “Teucro”, la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública, la Plataforma por un Novo Hospital y miembros de la Comisión de Participación Ciudadana del área Sanitaria de Pontevedra se entrevistaron con los responsables de la Xunta para conocer el plan anunciado por el presidente Feijóo. Tras el encuentro, el portavoz de la Federación “Castelao”, Verísimo Pazos, indicó que los colectivos sociales harán un seguimiento de este compromiso, que en líneas generales supone un nuevo hospital de no menos de 800 camas, construido en el mismo plazo en que estaba programada la ampliación de Montecelo. Así, a finales de este año debe estar hecho el plan funcional, en 2010 se expropiarán los terrenos y en 2011 la obra debe estar en marcha, según indicó Pazos.
En la reunión, los responsables autonómicos informaron a los representantes vecinales y sociales de que el proyecto de la Consellería de Sanidade garantiza que Pontevedra “contará con un hospital único para afrontar las demandas asistenciales de la población, que será referencia en su área sanitaria y contará con la tecnología más avanzada”. Afirmaron que supone una “apuesta decidida por la ciudad” y abogaron por trabajar todos en este “proyecto común”.
Con una inversión prevista de 180 millones de euros, las obras del nuevo hospital se iniciarán –afirmaron los responsables de la Xunta– en el año 2011 y concluirán en el mismo plazo planteado para la ampliación de Montecelo. Este hospital incrementará la capacidad de asistencia sanitaria en el área, con una dotación para hospitalización superior a las 600 plazas actuales y que, ningún caso, estará por debajo de las 700, según la Xunta.
Con el nuevo hospital “Pontevedra dispondrá de una estructura sanitaria de vanguardia”, que “dará una respuesta definitiva e idónea a las necesidades de su población y de los profesionales sanitarios”, aseguraron los responsables de la Administración. Cores y González afirmaron que el hospital supondrá un “importante avance asistencial en Pontevedra”.
Los responsables de la Xunta también informaron a los vecinos de que la Comisión Técnica de Seguimiento para el Nuevo Hospital de Pontevedra ya está trabajando en la elaboración del Plan Funcional, un documento que permitirá concretar las necesidades del área sanitaria. Entienden que la ubicación del hospital en Monte Carrasco, en la parroquia de Marcón, es la propuesta “más adecuada”.
Profesionales alertan de un nuevo paso hacia la privatización
Para la Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública la propuesta de la Xunta no significa otra cosa que impulsar la “política privatizadora” que, según este colectivo, ya está siendo aplicada por la nueva administración sanitaria en el CHOP. Este colectivo denuncia que la nueva gerencia paralizó la actividad de tarde de los servicios quirúrgicos, médicos y servicios centrales. El portavoz de la agrupación, Manuel Martín, asegura que esta actividad está siendo desviada a los centros privados, que en los últimos años habían experimentado una drástica reducción del número de pacientes procedentes del CHOP. “Esta parálisis se extendió también a las Vías Rápidas para el tratamiento del cáncer y a los comités hospitalarios, que coordinaban la actividad de diferentes servicios para mejorar la racionalidad de la atención”, explica Martín.
La asociación afirma que se está desviando dinero público a la sanidad privada, a pesar de las limitaciones introducidas en los presupuestos sanitarios por la administración, y que se corre el riesgo de retardar la atención de enfermedades graves, que exigen una actuación rápida y coordinada. Denuncia además que se incrementaron las listas de espera en determinadas especialidades (se están dando citas de 14 meses para realizar endoscopias, mientras que hay agendas cerradas en otras especialidades), y que se favorece a los profesionales del sector privado, especialmente los que tienen doble dedicación.