REDACCIÓN PONTEVEDRA
Hace ya un año que se viene aplicando la ordenanza municipal que prohíbe beber en las calles de la ciudad. Sin embargo, como la propia ordenanza contempla las fiestas son una de las excepciones a la prohibición.
Las noches de peñas y la semana grande, además de la Feira Franca son celebraciones que los ciudadanos pueden disfrutar en plena calle, con lo que el botellón ha regresado estos días al casco histórico, especialmente.
Tras un año de "silencio" el ruido dominó la noche del fin de semana en las plazas del Teucro, Méndez Núñez, A Verdura y A Pedreira y O Campillo. Miles de jóvenes volvieron a disfrutar de las calles del centro tras un año "exiliados" en el recinto ferial por orden municipal y a donde tendrán que volver en unos días para poder consumir alcohol en la "movida".
En estas noches de fiestas en las que participan jóvenes y menos jóvenes todo está permitido y lo cierto es que el ambiente en las calles de la capital en estas noches de agosto con conciertos y toros dan vida a la ciudad.
Así pues, en estos días de tolerancia para el botellón, los vecinos han tenido que volver a acostumbrarse a los efectos de la "movida".