M. Q. PONTEVEDRA
Después de una veintena de días los creadores que tomaron parte de la nueva edición de la Feria de Deseño Atlántico Chalana recogieron ayer sus puestos con cierta decepción. Las ventas no fueron las esperadas y la afluencia de curiosos, tampoco. Algunos de los participantes coincidían en que "la crisis también se nota en la artesanía".
La última entrega del certamen congregó a más de un decena de diseñadores y artesanos en la Praza de Ourense, ubicación elegida por segundo año consecutivo después de varias ediciones en Curros Enríquez. "Nosotros venimos desde hace unos cuatro años y ésta fue la de peores resultados, sin duda". Así se explicaba Fina Carrillo, de Ponte Caldelas, apenas unas horas antes de desmontar su ´stand´. Los chales, encajes de orquilla y cristales swaroski que ofertaban ella y su compañera del negocio Cuaderna Maestra tuvieron menos salida que en otros veranos. "Pero no sólo es la economía porque cuando estábamos en la otra plaza todo iba mejor. Había más artesanos y eso llama más al posible comprador", apunta.
En esta cita en la que se podía encontrar desde pulseras, hasta marionetas y pasando por instrumentos musicales, la comparación con el pasado parecía inevitable. "Nosotras es la primera vez que venimos, pero los demás nos dicen que los años anteriores vendían hasta el triple que ahora", detallaban las viguesas Silvia Sánchez, responsable de la ropa de marca Le Chanelas, y Esther Quintas, diseñadora de complementos de plata y fieltro bajo el nombre ComoCuando,
Pese a todo, los asistentes reconocían que, independientemente del volumen de ventas, esta feria supone una ayuda para el sector y una posibilidad para ampliar contactos. Ésta es la lectura positiva que, por ejemplo, hacía el italiano Andrea Cali. Llegado de Cerdeña, valora "la alta calidad de la artesanía gallega" y "las buenas sensaciones" con las que se marcha de Pontevedra. "Es un año difícil para todo, pero hay que brindar un poco de optimismo a la artesanía", defendía este diseñador de bisutería a base de cuerda para pescar y arcilla.