M. Q. - PONTEVEDRA
La plantilla de la factoría de Tréves en Salcedo se prepara para afrontar las últimas negociaciones con la dirección antes de que ésta eche el cierre a este centro productivo. Durante los próximos días el comité tratará de alcanzar un acuerdo para salvar el mayor número posible de empleos mediante su recolocación en las instalaciones de O Campiño, que seguirán en marcha. Los representantes sindicales reprochan que la clausura de la fábrica llegué después de una deslocalización del 70% de los encargos y que responda únicamente a "un afán por gañar aínda máis cartos". Recuerdan que los últimos resultados dan beneficios.
Los argumentos económicos son los que llevan a la representación de los trabajadores, liderada por Flora Pintos, de la CIG, a rechazar de plano la rescisión de los más de 130 contratos existentes en la fábrica de la avenida de Vigo. Mientras desde la empresa vinculan el desmantelamientos de uno de sus dos recintos pontevedreses a una operación para garantizar el futuro de esta auxiliar del automóvil. Pero el comité recuerda cuál ha sido la trayectoria de los últimos años. "Cando abriu a factoría, a fábrica do Campiño surtíase ao 100% da nosa producción e iso diminui ata o 30% dos últimos meses", comenta Pintos. Algo que achaca a la preferencia de la empresa por sus plantas de Portugal y Marruecos, donde los costes laborales son inferiores.
"Chegamos a ser o dobre de persoal do que agora queren despedir", apunta la representante de los operarios. Insiste en que el motivo que se esconde detrás de esta medida es que "a empresa non ten as gañancias que quere, senón que queren gañar aínda máis e por iso optan pola deslocalización".
De esta forma la otra fábrica de Tréves en la capital ahora recibe mayoritariamente del extranjero el material con el que confecciona asientos para Citroën. Algo que contrasta con lo que ocurría hace prácticamente un decenio, cuando todo el proceso se completaba en los dos centros productivos de la ciudad.
El comité de empresa ha denunciado en varias ocasiones que este cierre "non é de recibo", teniendo en cuenta también que la compañía habría recibido ayudas públicas para su instalación en Galicia. Pintos sostiene que "a intención é a de agotar todas as posibilidades para conservar o maior número de empregos e, ademáis, prolongar a actividade industrial o máximo posible".
A lo largo de las dos próximas semanas estos serán los objetivos que defenderá el comité en la recta final del período de negociaciones, antes de que la Consellería de Traballo empiece a estudiar la regulación de empleo necesaria para cerrar el recinto. La plantilla se encuentra en la actualidad de vacaciones y se reincorporará el próximo día 18.
Será a partir de entonces cuando, en virtud de los resultados obtenidos en las reuniones con la dirección y también las autoridades laborales, se decida qué nuevas medidas de protesta se ponen en marcha. Ya durante el pasado mes los asalariados de Trèves realizaron una huelga indefinida antes de comenzar su período de descanso.