REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El futuro del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de Pontevedra vuelve a estar en el alero. La propuesta de la Xunta de modificar la Lei do Solo de Galicia obligará a revisar el documento urbanístico pontevedrés, ya redactado, con mayor profundidad de la prevista, según admitió ayer el concejal César Mosquera.
El edil ya tenía asumido que el PGOM tendría que ser revisado a raíz de esta modificación legal, pero ayer adelantó que esas modificaciones serán de mayor entidad, lo que trastoca por completo el calendario ya esbozado para su posible aprobación.
Tras varios días de análisis detallado de la propuesta de modificación de la normativa, los técnicos municipales y el propio concejal sostienen que una de los principales problemas radica en el hecho de que no se prevé un periodo transitorio, por lo que no habrá un plazo de adaptación. Esto significa que el PGOM tendrá que ser revisado antes de su aprobación, con “unas reformas que tiene un alcance muy superior a lo anunciado” y que probablemente afecten, como mínimo al 15% de su contenido.
Próxima reunión
Mosquera se mostró tajante al admitir que “no hay posibilidad alguna de mantener el PGOM tal y como está” y ya ha convocado para el próximo miércoles una reunión de los grupos municipales y el equipo redactor con el fin de analizar los posibles pasos futuros. “Es una pena que ocurra esto ahora, porque ya estábamos tocando el Plan con los dedos”, apuntó Mosquera, admitiendo implícitamente que la idea de contar con el documento en 2010 ya está descartada.
Según sus explicaciones, se modifica la catalogación de los suelos, especialmente en los núcleos rurales, lo que significa que en un 30% del territorio habrá que revisar casi la mitad de las previsiones. De hecho, “la práctica totalidad de los núcleos rurales estarán afectados”, insiste el concejal.