S. R. PONTEVEDRA
Un nuevo Cafetín que evocará en la medida de lo posible al antiguo que existía en la Alameda, hoy desaparecido, completará en el futuro la reforma de este espacio urbano actualmente en obras. Éstas se encuentran en la primera fase de adecentamiento y dotación de servicios y, una vez completadas, la previsión del concello es diseñar para esta zona verde una nueva estructura permanente que sustituya a la actual.
Éste se construyó en la pasada década de los ochenta en una intervención municipal desafortunada que situó un edificio de estética discutible en plena Alameda, cortando la vista hacia el antiguo cuartel de San Fernando.
La alcaldesa en funciones, Teresa Casal, visitó ayer las obras y confirmó la pretensión de su departamento de redondear el proyecto con un nuevo edificio en el que predominen el cristal y el hierro, a semejanza del palco de la música y de los antiguos quioscos de jardines, en un intento de recuperar al menos visualmente el antiguo Cafetín.
También cambiará de emplazamiento para volver a la zona de la Alameda en la que se construyó originalmente. Así, el futuro Cafetín se ubicará hacia el sur de la zona verde.
Teresa Casal, que no dudó en calificar el actual edificio del Cafetín de "pegote" en una zona arbolada, confirmó que ha iniciado conversaciones con la empresa concesionaria del establecimiento.
"Se trata de una concesión muy larga, de unos 50 años", indicó la alcaldesa en funciones, de modo que la concesionaria todavía dispondría de varias décadas de gestión del Cafetín. Así, la propuesta del concello es construir el nuevo edificio y trasladar a él la nueva concesión.
Durante su recorrido por las obras de la Alameda Teresa Casa pudo comprobar como ha cambiado la rasante del pavimento, anteriormente con lomas (las zonas más elevadas coincidían con las hileras de árboles) y actualmente más alta en el eje central a fin de mejorar el drenaje.
El cambio en el perfil también busca recuperar la imagen original de la zona verde, desvirtuada con los sucesivos rellenos.
La alcaldesa en funciones explicó que los antiguos bancos, una vez limpios y recuperados, se volverán a situar en la Alameda "gañando en maxestuosidade xa que serán máis visibles".
Ha concluido la limpieza de los muros perimetrales y el encintado, mejoras que incluirán una nueva iluminación, la recomposición del palco y que también afectarán a los 23 azulejos de Sobrino ubicados en el fondo de la Alameda.
En esta zona sur se busca recuperar al máximo la configuración original, lo que supone el traslado de los leones situados actualmente en el vestíbulo la Casa Consistorial a su emplazamiento inicial en las escaleras de esta zona verde que, como recordó ayer el arquitecto Jesús Fole, en su día fue "la puerta de entrada a la ciudad".
Las obras que lleva a cabo la empresa Varela Villamor se paralizarán a partir de mañana y no se retomarán hasta finales del mes de agosto a fin de facilitar la instalación de chiringuitos y barracas para las fiestas. Éstas empezarán a montarse a partir del próximo lunes.
Tras el paréntesis, los trabajos continuarán con la apertura de zanjas longitudinales para la instalación de las canalizaciones subterráneas de agua, saneamiento y suministro eléctrico, ya que a pesar de las sucesivas intervenciones "non se instalarán canalizacións algunha nesta zona", precisó Teresa Casal.
Tras eliminar el cableado colgado entre los árboles, se aplicará una fina capa de jabre antes de la compactación final. La previsión es que los trabajos, adjudicadas por importe de más de 800.000 euros, concluyan hacia finales de este año.