REDACCIÓN PONTEVEDRA
Las autoescuelas de la provincia están molestas. Por falta de personal y reducción de horarios, la Jefatura Provincial de Tráfico ha dejado a cientos de personas sin los exámenes de esta semana tanto en Pontevedra como en Vigo, lo cual afecta a absolutamente todas las autoescuelas de la provincia y significa que los alumnos tendrán que esperar hasta septiembre, puesto que, a diferencia de lo que ocurre en otros puntos de España, aquí en agosto tampoco se hacen exámenes.
Los examinadores no trabajan por las tardes, lo que conlleva que esta última semana de julio se haya limitado el acceso a examen de alumnos pertenecientes a decenas de centros de enseñanza de la conducción pontevedreses.
Las personas pendientes de sacar el permiso "C", el de camión, son las que sufren una peor situación, al menos en el aspecto económico. Si no aprueban el carné antes del 11 de septiembre, tendrán la obligatoriedad de cursar el CAP (Certificado de Aptitud Profesional), un requisito indispensable para ejercer como transportistas. Este curso, con una duración de 140 horas, requiere de un examen teórico y de unos 1.300 euros de desembolso. "Si hiciesen la prueba antes de esta fecha, no tendrían que someterse al CAP hasta dentro de cuatro años", aseguran desde una de las autoescuelas afectadas.
Pero para realizar los exámenes previstos para hoy y mañana, por ejemplo, Tráfico ha excluido unos centros y admitido a otros, denuncian en las autoescuelas.
"A mucha gente le urge el carné ya sea para trabajar, presentarse a oposiciones u otros motivos, y además hay chicos que perdieron todo el mes de julio preparándose que ahora se encuentran sin los exámenes, como hay otros que en septiembre no pueden presentarse porque ya tienen bastante con la recuperación del curso académico", se quejan en varias autoescuelas.
El malestar llega hasta tal punto que algunos matriculados tienen previsto acudir a las dependencias de Tráfico para presentar reclamaciones.
Los retrasos en los exámenes son la tónica habitual de los últimos meses, según confirman varias autoescuelas. A la reducción horaria en la realización de pruebas prácticas se suma la retirada de permitir un máximo de cuatro alumnos por profesor para llevar a examen. "En verano, como hay más gente, permitían que llegásemos hasta seis, pero ahora no existe ningún límite y hay más volumen de examinados", señalan.
Desinformación
Las autoescuelas también denuncian la escasez de información por parte de las autoridades de Tráfico a la hora de comunicarles la negativa de presentarse a los exámenes. "Es una vergüenza, somos nosotros quienes tenemos que dar la cara. ¿Cómo le dices a un alumno que lleva haciendo dos prácticas diarias para prepararse antes de la prueba y ahora tienen que esperar hasta septiembre?", lamenta el propietario de un centro.
"La verdad es que es un fastidio dejar a los alumnos así, sobre todo porque la solución es fácil, ya que si hubiesen atendido nuestra demanda probablemente no se hubiera producido este colapso", señala el presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas, quien propone que al menos se permita examinar durante la semana que viene, como ocurre en otras provincias. Algunas no suspenden las pruebas en todo el año, como sucede en Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Tenerife o Las Palmas. "Allí los funcionarios de Tráfico cogen vacaciones repartidas durante el año", apunta.
Desde O Salnés el propietario de una autoescuela de Cambados se pronuncia en términos semejantes, y aún alberga la esperanza de que Tráfico rectifique y convoque exámenes mañana o, como muy tarde, la semana próxima. "Lo que no puede ser es que Tráfico no tenga examinadores para el práctico ni administrativos para el examen teórico, pues con los tiempos que corren si no tienen gente deben contratar más en las listas del paro", apostilla.
Además explica que "si los que se prepararon para el teórico en julio no van ahora a examen, no tenemos gente para hacer las prácticas en agosto respecto al examen de septiembre, y eso significa un bloqueo de las autoescuelas inconcebible".