M. RODIÑO - PONTEVEDRA
Una delegación del grupo socialista en el Parlamento de Galicia, formada por los diputados Xoaquín F. Leiceaga, Guillermo Meijón, Abel Losada, Xosé Manuel Lage y Carmen Gallego visitó ayer el concello de Pontevedra para conocer de primera mano los asuntos que preocupan al grupo municipal y que serán abordados en la cámara autonómica con la reapertura de las sesiones en septiembre.
La polémica en torno al hospital único centró buena parte de la reunión, tras la que el portavoz parlamentario de los socialistas, Xoaquín F. Leiceaga, mostró el compromiso de su partido para seguir luchando por la continuidad de la ampliación de Montecelo. "Estamos seguros de que con el apoyo de los ciudadanos de Pontevedra, de sus fuerzas representativas y de los grupos que forman el concello conseguiremos entre todos revertir esta decisión y que el hospital único sea una realidad en los plazos que estaban previstos", declaró.
Leiceaga defendió la mayor rapidez y eficacia que supondría la ejecución del proyecto previsto por el gobierno de Touriño, destacando que contaba con consenso ciudadano, previsión presupuestaria y terrenos disponibles.
La construcción del nuevo hospital en Montecarrasco, calificada por Leiceaga de "capricho de Telmo Martín", implica para los socialistas un notable retraso en los plazos de ejecución y creará obstáculos para la gestión sanitaria.
El portavoz destacó el hecho de que la construcción del hospital único estaba plasmada en el último presupuesto autonómico con una previsión financiera recogida en la Sociedade Pública de Investimentos y el compromiso del Sergas para devolver en varios ejercicios las cantidades correspondientes, lo que permitiría que el hospital único fuese "una realidad en un plazo de 4 o 5 años".
El encuentro fue presidido por la alcaldesa en funciones, Teresa Casal, quien se declaró satisfecha al concluir una reunión que sirvió para "retomar temas de vital importancia para Pontevedra". La teniente de alcalde se mostró preocupada por el futuro de varios proyectos puestos en marcha en la ciudad por el anterior gobierno bipartito.
Afirmó que el Partido Popular, "con el partidismo y el sectarismo por bandera", está dando un "ejemplo de mala democracia" al no asumir la herencia de los acuerdos suscritos por el concello con la anterior Xunta.