P. G. - PONTEVEDRA
Entre juegos y presentaciones se inauguraba ayer el tradicional campamento urbano, que este año cuenta con más de treinta niños de diversas procedencias. Las actividades lúdicas tendrán lugar hasta mañana en horario de 10 a 14 h para los escolares de edades comprendidas entre siete y catorce años. Las diversas actividades partirán de la sede central de la institución, en la calle Cruz Vermella.
El día comenzaba en el Aula Solidaria de la Cruz Roja donde los niños acompañados por un equipo de veinte voluntarios realizaron las presentaciones y dieron a conocer las actividades que se llevarán a cabo a lo largo de estos días.
En su mayoría se trata de escolares que "repiten con nosotros" afirma Beatriz García Luque, responsable provincial de Cruz Roja Juventud, de modo que ya han asistido a las actividades invernales como las de apoyo escolar e hijos de inmigrantes que pertenecen al programa de aprendizaje de español en la misma sede.
Como resultado de su diversidad, el campamento es desde hace años un ejemplo de convivencia donde comparten juegos niños de procedencia marroquí, latinoamericana o rumanos. Repartidos en grupos por diferentes edades disfrutaron de su primer día de campamento en el patio del colegio Vidal Portela donde han realizado marionetas de barro y telas.
Durante el pasado curso escolar, casi un millar de de niños extranjeros se sumaron a las aulas de los centros escolares de la comarca, siendo la ciudad de Pontevedra la que presentó el número más elevado de alumnado de terceros países, con un total de 440 estudiantes, algunos de los cuales disfrutan estos días del campamento urbano.
Mañana el grupo irá hasta la sede de Caixa Galicia donde impartirán un taller de pintura. El último escenario será la Illa das Esculturas donde una fantasiosa yincana transportará a los escolares al País de Nunca Jamás. Con poco más que imaginación y cariño podremos ver cómo hacer sonreir a treinta niños.