MARÍA RODIÑO - PONTEVEDRA
Los pontevedreses estrenaron ayer las rebajas de verano sin que la crisis se hiciese notar ni en los descuentos ni en la afluencia de clientes. Los compradores, que durante la mañana formaron largas colas en las cajas y probadores de los comercios más populares de la ciudad, acudían esperando mayores descuentos a causa de la situación económica, pero se encontraron con precios similares a los de temporadas anteriores.
Desde las tiendas tampoco aprecian diferencias en el número de clientes que este año se animaron a salir de compras en el primer día de rebajas. Las expectativas para este periodo de descuentos son buenas en los comercios pontevedreses. Ana, encargada en una conocida firma gallega, reconoce que esperan recuperar en los próximos días un volumen de ventas que en su caso descendió notablemente durante la temporada.
Julia y Mari Carmen, dependientas en dos populares cadenas de ropa y complementos, han notado como la crisis, aunque levemente, ha afectado a las ventas durante los últimos meses.
Para compensar esta caída se aplicaron descuentos especiales durante toda la temporada, algo que los pontevedreses han podido apreciar en los escaparates de las tiendas de la ciudad. Los zapatos y los complementos han sido los productos que más se han rebajado durante los pasados meses. Ahora, en muchos comercios las rebajas en estas prendas, que sirven de gancho para atraer a los consumidores, llegan hasta el 50 o 60%.
Muchos consumidores reconocen que han contenido sus gastos durante los últimos meses esperando que las rebajas fuesen mayores este verano marcado por la crisis. Sin embargo, ayer en las calles de la ciudad la sensación mayoritaria era que los precios son, al menos por el momento, los habituales durante esta época.
Andrea y Laura, que guardaban cola en una tienda de lencería, se mostraban decepcionadas con los descuentos de las principales firmas, sobre todo teniendo en cuenta que esperaban la llegada de las rebajas tras reducir su gasto durante la temporada. María y Ana, por el contrario, afirmaban que no han cambiado sus hábitos de consumo ni tienen pensado hacerlo durante estas semanas. En general, son los consumidores de mayor edad los que menos afirman notar la crisis en sus bolsillos, mientras que los más jóvenes son los que más dinero han reservado para comprar ahora aquello que no han podido adquirir en temporada.