C. GARCÍA - PONTEVEDRA
Nueva agresión medioambiental al cauce del río de Os Gafos. Y lo peor, como señalaban los miembros del colectivo "Vaipolorío", es que "esto se veía venir". Un nuevo vertido al curso fluvial provocó ayer una elevada mortandad de peces, en su mayoría truchas, en el punto en el que se unen los ríos Pintos y Tomeza, muy cerca del cruce de O Pino, justo antes de que el río enfile su tramo urbano.
Los miembros de "Vaipolorío" aseguran que ya desde hace meses vienen denunciando la presencia de una arqueta desde la que se arrojan vertidos incontrolados a Os Gafos de tal forma que este mismo lunes habían decidido en asamblea denunciar la situación ante el juzgado. No obstante, la descarga de ayer tuvo peores consecuencias que las anteriores y fue tan fulminante que acabó con una gran cantidad de peces.
Desde la Consellería de Medio Ambiente señalaron que Augas de Galicia también inspeccionó ayer los vertidos detectados en el río ante las reiteradas llamadas al 112 de vecinos alertando de la alta mortandad de su fauna.
Según fuentes oficiales de la Xunta, los técnicos de Augas de Galicia detectaron que la contaminación provenía de una arqueta de saneamiento ya inventariada como "punto de vertido problemático desde febrero de 2008".
El personal de este organismo concluye que "existe una fuerte afección contaminante en el río, ya que se observaron restos sólidos en ambos márgenes y daños a la fauna piscícola". Recuerdan que en este punto ya se realizaron un total de cuatro inspecciones oficiales de las cuales tres conllevaron la apertura de un expediente sancionador: el primero el 14 de noviembre de 2008 que se saldó con una multa de 12.000 euros, otro el 10 de febrero de 2009 por 9.000 euros y el último el 2 de este mismo mes con sanción de 12.000 euros. El motivo de la multa en los tres casos era un "vertido de augas residuais ao dominio público hidráulico sen autorización".
Desde Medio Ambiente aseguran que, desde que se tiene inventariado este punto de vertido en febrero de 2008, se comprobó que es competencia del Concello de Pontevedra al que se "solicitó su subsanación en 5 ocasiones, sin que a día de hoy esté solucionado el problema". Tras este nuevo vertido, Augas de Galicia procedió al levantamiento de una nueva diligencia de inspección y se tomaron muestras "con la finalidad de reclamar las correspondientes responsabilidades".